
¿De qué se trata?
El trabajo colaborativo en microrred ha sido una experiencia enriquecedora para los equipos líderes multidisciplinarios de las escuelas que han participado activamente en instancias de aprendizaje. Esta iniciativa combina teoría y práctica con el propósito de promover una visión compartida y fortalecer los procesos de mejoramiento escolar. Esto, en el contexto de la iniciativa Desafío TEP (Trayectorias Escolares Positivas) que se está impulsando en los establecimientos que forman parte del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Maule Costa.
¿Qué es Desafío TEP?
Desafío TEP es una iniciativa impulsada por la Fundación Educacional Arauco en alianza estratégica con el Centro de Investigación Avanzada en educación (CIAE) de la Universidad de Chile y con el SLEP Maule Costa, con el propósito de mejorar la asistencia presencial a clases de los estudiantes y con ello, el robustecimiento de los aprendizajes.
¿Para qué ha servido la microrred?
Felipe Del Real, director territorial de la Fundación Educacional Arauco, sostuvo que la microrred se ha consolidado como un espacio de colaboración estratégica, donde el análisis de información y el diseño e implementación de procesos de gestión han sido claves para impulsar trayectorias escolares más sólidas y sostenibles.
“La microrred ha buscado fomentar formas sostenibles de trabajo, apoyadas en un grupo de valores compartidos y un compromiso genuino por intercambiar conocimientos, recursos y prácticas. Esta colaboración ha permitido abordar desafíos comunes, fortaleciendo no solo el desempeño individual, sino también el del colectivo”, agregó.
¿Cuáles son los principales logros?
Del Real se refirió a los objetivos alcanzados con el trabajo en microrred, destacando el ajuste de la teoría de acción y la elaboración de planes de acción contextualizados; la retroalimentación entre los Equipos de Liderazgo para la Mejora Escolar (ELMS), compartiendo aprendizajes y estrategias; y la identificación de ideas clave para fortalecer la implementación de los planes y mejorar los resultados de asistencia escolar.
Además, resaltó el intercambio de recursos, herramientas y evidencias de logro, que han demostrado efectos positivos en la asistencia; y la articulación de medios de verificación con las decisiones estratégicas.
“Este año ha sido testimonio de cómo la colaboración entre establecimientos puede generar aprendizajes significativos y transformadores. La microrred se proyecta como un modelo de trabajo que inspira y moviliza a las comunidades educativas hacia una mejora continua y compartida”, añadió.
¿Qué opinan los profesores?
Caroline Soto, de la escuela Costa Blanca, señaló que “trabajar con Desafío TEP ha sido muy motivador ya que nos ha enseñado a conocer los datos, la realidad de nuestros estudiantes, la importancia de la asistencia, llevarla al aprendizaje. Tenemos un grupo foco, pero hemos trabajado a nivel de comunidad, manteniendo un relato positivo y ayudando a los apoderados a que comprendan la relevancia que tiene la asistencia al establecimiento”.
En tanto, Marcos Gómez, de la escuela Chacarillas, dijo que “los desafíos están relacionados con sensibilizar y fortalecer el lenguaje común en torno a la asistencia con nuestros colegas y asistentes de la educación, y también relevar con los apoderados la importancia de la asistencia a clases, para fortalecerla en nuestros estudiantes y mejorar sus aprendizajes”.
Para Patricia Castillo, de la escuela Gladys Canales de Curanipe, “esta experiencia ha sido enriquecedora porque ha hecho que nos movilicemos y podamos organizarnos y comunicarnos de manera más efectiva, eficiente, y estableciendo un equipo principal para poder motivar a la comunidad educativa a comprender la importancia de la asistencia y mejorarla”, destacando que “el resultado más evidente es el aumento del porcentaje de asistencia no solo en los cursos que focalizamos que fueron de prekínder, kínder y primero básico, sino que a nivel general en la escuela”.









