En su viaje a Talca para la votación de segunda vuelta usted dijo que el Ejecutivo se alista para un traspaso ordenado al nuevo gobierno. En ese contexto, ¿cuál será el rol del Ministerio del Interior en su carácter de coordinador del gabinete presidencial?
“El Gobierno del Presidente Gabriel Boric, está trabajando para asegurar un traspaso de mando ordenado, institucional y transparente, en plena concordancia con la tradición democrática y republicana de nuestro país. En ese contexto, el Ministerio del Interior cumplirá un rol de coordinación para que todas las secretarías de Estado sistematicen y pongan a disposición la información relevante, con el objetivo de garantizar la continuidad de las tareas del Estado y el adecuado funcionamiento de los servicios públicos”.
¿Qué garantías se pueden dar al público de que el proceso de traspaso será expedito y permitirá dar continuidad a políticas públicas relevantes para la ciudadanía?
“Desde principios de los 90, Chile tiene una tradición democrática sólida en materia de traspasos de gobierno. El Presidente Boric ha dado instrucciones precisas para que este proceso se lleve adelante con el estándar más exigente. Desde hace tiempo, los equipos profesionales de los distintos ministerios vienen trabajando al respecto, con protocolos claros.
Además, conforme a las iniciativas de modernización del Estado, la información estará disponible en un portal electrónico para las nuevas autoridades. De esta forma, se garantizará la continuidad de la labor del Estado”.
¿Cuál es su visión como ex senador y actual jefe de gabinete ante el hecho de que el actual Gobierno entregue la banda presidencial a otro de distinta tendencia política?
“En democracia, la voz del pueblo siempre debe ser respetada. Los que luchamos por la recuperación democrática lo hicimos para que siempre el pueblo decida y quien sea elegido debe siempre ejercer su mandato conforme a las reglas propias de la democracia. Por cierto que quienes comparten una visión política aspiran a que se elija esa alternativa. Sin embargo, debemos tener a la vista que, en las últimas 5 elecciones presidenciales, desde 2009 en adelante, la ciudadanía ha optado por la oposición respectiva.
Por tanto, no creo que tenga sentido sacar conclusiones definitivas respecto a lo acontecido el 14 de diciembre, más aún cuando se repite el patrón de las últimas elecciones”.
¿Cree usted que corren riesgo las políticas públicas que se han consolidado en el actual gobierno y que son beneficiosas para la ciudadanía, como la ley de 40 horas y la reforma previsional?
“La reforma de pensiones y la ley que reduce la jornada laboral a 40 horas fueron posibles tras un esfuerzo de diálogo y acuerdo que no estuvo exento de dificultades.
Estas iniciativas, así como toda la agenda social del Gobierno del Presidente Boric, mejoran la calidad de vida de los sectores medios y vulnerables de la sociedad chilena. Por ello es muy importante no retroceder en los derechos conquistados.
Durante la campaña este fue uno de los tópicos que generó mayor atención y se dijo que no habría retrocesos al respecto. Pero, si las nuevas autoridades hicieran lo contrario a lo señalado en la campaña, es muy importante estar atentos para defender estos logros tan relevantes, porque tal como he señalado, nuestra convicción es que los derechos adquiridos y los avances que benefician a millones de chilenas y chilenos deben ser resguardados”.
¿Cuál es su opinión respecto al mapa político chileno a nivel de partidos desde marzo de 2026 en adelante, considerando aquellos que entran en proceso de disolución?
“Como efecto de la aplicación de la normativa vigente, 13 partidos no cumplieron con los requisitos que establece la ley para mantener su reconocimiento legal. Ello se traducirá en una reducción del número de partidos vigentes por la disolución de aquellos que no obtuvieron apoyo suficiente en las urnas. Es muy importante para nuestra democracia que los movimientos políticos sean representativos de las corrientes de opinión que existen en el país, y en ese marco estamos promoviendo una reforma política para enfrentar la división y atomización”.
¿Qué faltó o cuánto se avanzó en la reforma al sistema político y cuál es la expectativa de lo que podría hacer el próximo gobierno?
“Como he señalado, uno de los problemas de nuestro sistema político ha sido la atomización creciente que dificulta la generación de acuerdos. Por ello el Gobierno ha promovido una reforma legal con incentivos a la constitución de fuerzas y movimientos políticos más representativos, que den cuenta de las diversas corrientes de opinión que existen en la sociedad chilena. Esta reforma nos permitirá avanzar hacia una democracia de mayor estándar y, lo más importante, con mayor capacidad para generar acuerdos y, por tanto, para dar respuesta con celeridad a las demandas ciudadanas. Estamos trabajando para que esta reforma se apruebe en enero próximo. Chile tiene el desafío de contar con proyectos políticos más claros, representativos y conectados con las necesidades ciudadanas, reduciendo la fragmentación”.
¿Los resultados de la segunda vuelta y de las elecciones parlamentarias marcan un nuevo ciclo en la política chilena o más bien son un eslabón más que se explica por el voto obligatorio y el impacto de la contingencia en la opinión pública?
“Algunos hablan de un nuevo clivaje, haciendo una comparación con lo acontecido tras el plebiscito que puso fin a la dictadura. No obstante, es muy pronto para sacar conclusiones definitivas al respecto. Si bien ha habido muchas elecciones en el mandato del actual Gobierno, una por año, el tiempo transcurrido es muy breve para establecer tendencias claras y sostenidas en el comportamiento electoral”.
¿Piensa el Gobierno que el discurso de que supuestamente Chile se cae a pedazos fue rebatido adecuadamente o bien faltó más por hacer en ese aspecto?
“Ese discurso no refleja la realidad del país. Si tenemos a la vista todos los indicadores, Chile está hoy mejor que hace 4 años. En materia económica se redujo la inflación, se restableció la senda del crecimiento económico y se avanzó significativamente en la convergencia fiscal. En materia social se avanzó en la reforma de pensiones, el copago cero en salud y la reducción de la jornada laboral, solo por citar algunos ejemplos. Y en seguridad se contuvo y redujo la tasa de homicidios, la violencia rural en el sur y los ingresos irregulares en el norte.
A veces se olvida que cuando el Presidente Boric asumió el Gobierno, las plazas de las grandes ciudades estaban llenas de rucos y teníamos altercados permanentes entre chilenos y migrantes en las ciudades del norte. Todos ellos problemas heredados de la anterior administración. Hoy el cuadro es radicalmente distinto. Por ello es necesario perseverar en estos esfuerzos y las bases con que iniciará su tarea el próximo gobierno son mejores que las con que comenzó su mandato el Presidente Boric”.
¿Qué va a pasar con el mundo político del progresismo con la llegada del nuevo Gobierno y el reordenamiento que se requiere desde la perspectiva de la oposición?
“Desde la oposición será clave ejercer una crítica responsable, propositiva y conectada con las preocupaciones reales de las personas. Además, será necesario seguir trabajando por la unidad de una alianza amplia de todos los sectores progresistas con vocación de mayoría”.
¿Desde su perspectiva cuál debe ser el perfil de la futura oposición tanto en el Congreso como en lo cultural y social?
“Se requiere una oposición firme, pero constructiva, que fiscalice con rigor, proponga alternativas y contribuya al debate público también en el plano cultural y social. Una oposición que defienda la democracia, los derechos sociales y el respeto irrestricto al Estado de Derecho. Y que siempre anteponga el interés superior de Chile por sobre toda otra consideración”.
Uno de los candidatos de primera vuelta dijo que habría un nuevo estallido social o que se buscaría derrocar al gobierno de José Antonio Kast. ¿cuál es su visión?
“Que cada uno se haga cargo de lo que dice. En todo caso, me llama la atención que hay quienes, cuando gobiernan los sectores conservadores, atribuyen la culpa de todos los males a la oposición, y cuando lo hace el mundo progresista, le echan la culpa al gobierno. Creo que es imprescindible, quien sea que gobierne, mantener conexión con las demandas ciudadanas para preservar la paz social. Y lo más importante, que todos los sectores políticos siempre nos comprometamos a resolver nuestras diferencias con las reglas de la democracia”.
¿Cuál es su mensaje a la ciudadanía en cuanto a qué esperar de la política en general durante estos meses y a partir de marzo próximo?
“A la ciudadanía le diría que puede esperar responsabilidad, diálogo y respeto institucional durante estos meses y en el próximo período. La política debe estar al servicio de las personas, enfocada en resolver problemas concretos y en fortalecer la democracia, más allá de las legítimas diferencias políticas. Son muchos los abusos y desigualdades que forman parte de la vida cotidiana de las chilenas y chilenos. Por ello es fundamental un proyecto progresista que se haga cargo de la seguridad y protección que demanda la ciudadanía, promoviendo además inclusión social y desarrollo para todas y todos”.








