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REOIRTAHE Los sueños frágiles y rotos del barrio Estación

Durante décadas se ha hablado de transformar la zona del terminal de buses y la estación de ferrocarriles, modernizándola y haciéndola más funcional, pero sin que hasta ahora un proyecto vea la luz. Esto, mientras en los tres persas ubicados en el sector buscan sobrevivir a las bajas ventas (Patricio Moraga Vallejos)

El tiempo pasa rápido. Es una frase cliché, pero que tiene sentido. Y la memoria es frágil. También parece ser cierto. Hace dos años -11 de febrero de 2024-, con una reunión en el Gobierno Regional en la que participaron el diputado Alexis Sepúlveda, el consejero regional Pablo del Río, la concejala de Talca, Paula Retamal, además de representantes de la Empresa de Ferrocarriles del Estado (EFE) y de los locatarios del sector de la estación, se buscó reimpulsar un proyecto novedoso: el Nuevo Mercado Estación de Talca, en calle 11 Oriente con 1 Sur, iniciativa que se encontraba detenida y con cero avance desde el 2015. Hoy su condición no ha variado un centímetro.

 

“No se ha concretado nada, no hay ningún avance”, sostiene Jorge Farías, dirigente del sindicato Mercado Estación por más de 20 años, quien participó precisamente en dicha reunión. Con un dejo de esperanza, eso sí, agrega que “para que salga es muy de largo plazo” y que “si se hiciera algo aquí sería espectacular porque la ubicación es muy buena”.

 

Farías estima que ha faltado voluntad y también recursos para sacar adelante la idea, una que tuvo su origen en el contexto en que EFE se encontraba en un proceso de venta de terrenos propios para el desarrollo de proyectos, y que en este caso llevó a trazar la propuesta de modernizar y preservar dicho espacio.

 

Luego vino un acuerdo que comprometió recursos regionales para la recuperación de la Estación de Talca, a raíz de los efectos del terremoto 2010, a cambio de que EFE cediera en comodato los terrenos del actual Mercado para la construcción del nuevo proyecto.

 

Informaciones periodísticas de la época hablan de la existencia del prediseño de una construcción emblemática, respetuosa de la historia, funcional, sismo resistente, adaptable, innovadora, rápida de edificar y amigable con el medio ambiente, con características de un lugar de detención y descanso para quienes lleguen desde zonas rurales o de otras ciudades del Maule, tanto al terminal de buses como a la estación de trenes.

 

El prediseño proyectaba la construcción de un edificio de dos pisos, con un patio interior y terraza en el techo, áreas verdes y un pasadizo desde la 1 Sur, a la salida del paso bajo nivel hacia la estación de trenes. Además, planteaba la necesidad de estacionamientos subterráneos, oficinas de pago, patio de comidas, y posiblemente una oficina de turismo pensando en la cercanía con el rodoviario y la estación.

La elaboración de este prediseño fue empujada en el 2017 por el propio sindicato de locatarios del Mercado y contó con el respaldo de Sercotec, con el propósito de que en aquel entonces se buscaran los recursos necesarios en el Gobierno Regional.

 

La concejala Paula Retamal recuerda muy bien dicha cita en el Gobierno Regional, donde se indagó la posibilidad de aunar voluntades, las que no han estado disponibles -señala- de parte de la municipalidad y EFE.

 

“Creo que es una necesidad no solo para embellecer la ciudad, sino que también para reconstruir nuestro patrimonio arquitectónico y cultural”, indica la autoridad comunal, enfatizando además que, de alguna manera, “es una puerta de entrada a la ciudad”. Una puerta de entrada que habitualmente genera malos comentarios, por estar descuidada, con comercio ambulante en las calles y asociada a incivilidades y delincuencia. Además, con un paso bajo nivel en la 1 Sur que se convierte en una suerte de embudo y que a ciertas horas, causa temor cruzar a pie.

 

Como sea, es un frágil sueño que parece haber quedado sepultado. En el otro extremo de la manzana, en calle 12 Oriente con 1 Sur, en terrenos vendidos por EFE, se terminó levantando el centro comercial Mercado Estación Talca (MET), el que aglutina 216 locales, cuyos arriendos van desde las 8 y hasta las 28 UF. Un proyecto de inmobiliaria y constructora Copahue, erigido en un área estratégica, y que, de acuerdo con la información disponible en internet, debería haber abierto a fines del año pasado. Lo cierto es que aún se trabaja en varios locales y estos se mantienen cerrados.

 

TRES PERSAS

 

Los que sí están funcionando hace tiempo son los tres persas instalados contiguamente en calle 12 Oriente, vereda poniente, en una especie de extenso galpón. En total son más de 260 locales, aun cuando hay varios que están cerrados.

 

El primer persa, desde norte a sur, es el denominado rodoviario. Rosa González, presidenta del sindicato 2, tiene su local 76 “Cami Beauty” y lleva 11 años en el negocio de la venta de maquillaje, perfumes, bisutería y accesorios.

 

Comenta que en los años 90 comenzó este espacio para los comerciantes que estaban en la calle, claro que ahora las condiciones son mejores, ya que hace un par de años se realizaron cambios de techumbre y aislación puesto que se “sufría mucho con las altas temperaturas”.

 

Eso sí, las ventas no han estado buenas desde hace años. Comenzaron a decaer a partir del estallido social, luego vino la pandemia del COVID 19, y a lo que sumó después las obras de construcción del MET que significaron el cierre por un largo periodo de la vereda poniente. “La gente transitaba por el frente, por el lado oriente, no cruzaban”, apunta, agregando que también enfrentan la competencia del comercio callejero e irregular que se instala en la misma 12 Oriente y en otras calles como la 13 Oriente.

 

La frontera entre los persas resulta casi imperceptible. Unos cuantos metros más hacia el sur, comienza el que llaman de los tendales. Aquí está la mayoría de los comerciantes que se encontraban en la vereda poniente de la calle 12 Oriente, entre 1 y 2 Sur, antes que se construyera el MET.

 

“Estábamos en la orilla, estuvimos 40 años ahí, y nos trajeron para acá porque ferrocarriles vendió el paño, tuvimos que salir de ahí. Empezamos con los manteles en el piso y llegamos a tener módulos, estábamos súper bien ubicados, estábamos al paso de las personas. Teníamos mucha afluencia de público”, relata con nostalgia María Quintero, quien con su negocio “Novedades Jennifer, el paraíso del jeans”, vende vestuario, especialmente juvenil.

 

Comenta que donde están hoy “es muy malo comercialmente, yo creo que porque estamos muy acá, llegando a la 4 Sur, y el nivel socio económico está muy malo. Estamos muy escondidos y a trasmano”.

 

Pese a ello, María Quintero se aferra a la ilusión de que todo puede mejorar y las ventas comenzar a repuntar.

 

Eso sí, reconoce que en seguridad están mucho mejor donde hoy laboran, ya que hay rondas permanentes de guardias y hay cámaras en algunos puntos.

 

Dos pasos más hacia el sur comienza el persa artesanal. Karina Fuentes recuerda que su padre (Manuel) llevaba más de 30 años trabajando en el lugar, cuando todo era de tierra, haciéndose cargo ella ahora del negocio “Kary Calzados”, local 1, donde vende zapatos de seguridad, botas para el agua y materiales de construcción.

 

Ella está hace dos años en el lugar con la infraestructura nueva, coincidiendo en que las ventas han sido desfavorables. “Entra poca gente, a lo que era antes, y está todo más caro. Acá viene prácticamente pura gente de campo, llegan al terminal y pasan para acá”, dice, sosteniéndose en la idea de que “igual una tiene su clientela, mi papá tenía mucha clientela”.

 

El recorrido por los pasillos de los persas termina en unas cocinerías que reciben a los viajeros del terminal con unas buenas cazuelas y otros platos y donde seguramente además también se “cocinan” aspiraciones e ilusiones.

 

¿Y EL PROYECTO INTERMODAL?

 

Pero si de sueños frágiles y rotos se trata, un claro ejemplo es el proyecto intermodal que se conoció en los años 90 y que buscaba conectar el terminal de buses y la estación de ferrocarriles, generando un atractivo polo de desarrollo. Bien lo sabe Patricio Herrera, ex alcalde de Talca en el periodo 2004-2008. “Efectivamente ese proyecto existió, no sé dónde estará hoy, pero era un proyecto muy interesante porque abarcaba muchas cosas, entre ellas la unificación de la estación de ferrocarriles con el terminal de buses para darles un mejor uso, también era un proyecto que abarcaba desde la 1 y hasta la 8 sur, para tomar todos esos terrenos que existen hoy y que no están siendo utilizados por el ferrocarril. Incluía un hotel, áreas verdes, la mantención de la cancha de ferroviarios y que hoy está sin uso. Contemplaba estacionamientos para automóviles y también para buses bajo la línea férrea”, recuerda el exedil.

 

Si bien no existe certeza de qué pasó con dicho proyecto ni en que cajón de que escritorio de oficina pública quedó guardado, lo cierto es que con ocasión del terremoto de 2010 y sus consecuencias en la ciudad de Talca, hubo un nuevo impulso por sacar adelante un proyecto intermodal. Así lo rememora el alcalde Juan Carlos Díaz. “Había un proyecto de hacer una estación intermodal, pero no prosperó en la licitación porque algunos de los terrenos de EFE fueron adjudicados por terceros y eso impidió avanzar con ese gran proyecto y que era una solución muy positiva”, sostiene el jefe comunal.

 

Se dice que el plan consideraba una mega inversión de un centro comercial, torres de oficinas al costado de la estación, la conexión del lado poniente con el terminal a través de un puente peatonal por arriba de la línea férrea, entre otras obras.

 

“Los terrenos tendrían que estar en manos del Estado, la municipalidad, bienes nacionales o EFE para poder retomar esa iniciativa”, apunta Díaz.

 

A todas luces, un sueño que terminó desvaneciéndose como tantos otros en la ciudad de Talca.

 

Pero dicen que cuando se cierra una puerta, se abre otra. En internet se puede encontrar una iniciativa que apunta a esta zona estratégica. Se trata del proyecto Plataforma Intermodal Urbana Plaza Estación Talca, como memoria de título de Arquitectura 2016, Universidad de Chile, de la estudiante talquina Daniela Bunker, siendo la profesora responsable Gabriela Manzi, el que plantea la modernización y funcionalidad de una área que parece atrapada en el tiempo, apostando por mejorar los servicios hoy existentes y despertando un polo de desarrollo y de mejor calidad de vida para los usuarios. ¿Un nuevo sueño?, puede ser. Total -comentan- soñar es gratis.

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