
A menudo se piensa que el talento académico es una condición que se desarrolla de forma espontánea y sin esfuerzo. Sin embargo, la evidencia y la experiencia en el Programa Semilla UCM nos indican lo contrario: las altas capacidades intelectuales son una «semilla» que requiere de un ecosistema fértil para germinar. En una región como el Maule, identificarlo y potenciarlo, no es solo un compromiso educativo, sino un imperativo ético y social.
Nuestro modelo busca romper las barreras del aula tradicional. A través del enriquecimiento extracurricular, no solo entregamos contenidos avanzados en ciencias o humanidades; lo que realmente hacemos es dotar a los jóvenes de herramientas socioemocionales, pensamiento crítico y una autonomía, que el sistema escolar, muchas veces, no alcanza a cubrir por sus propias estructuras.
El reciente ingreso de estudiantes de nuestro programa a la educación superior universitaria, es el testimonio vivo de que este acompañamiento funciona. No obstante, el éxito no reside únicamente en la admisión a la educación superior. El verdadero valor de Semilla UCM radica en el proceso de «abrir el mundo» a jóvenes que, a veces por timidez o falta de referentes, no dimensionan su propio potencial. Cuando un estudiante descubre que su curiosidad no tiene límites, su tránsito hacia la universidad deja de ser un desafío temido para convertirse en un paso natural y seguro.
Desde la Universidad Católica del Maule, reafirmamos nuestra convicción de que el talento no tiene código postal. Al matricular este año a 19 egresados de Semilla, no solo estamos sumando estudiantes de excelencia; estamos integrando ciudadanos integrales, creativos y resilientes que devolverán a su territorio el conocimiento adquirido.
Seguiremos cultivando este espacio, porque invertir en las altas capacidades es, en definitiva, invertir en el desarrollo y la inteligencia colectiva de nuestra región.
Dr. Alejandro Villalobos
Director
Programa Semilla
Universidad Católica del Maule








