
¿Qué ocurrió?
Un importante resultado arrojó la primera jornada de votación para elegir rector para el periodo 2026-2030 en la Universidad de Talca, donde los candidatos eran Carlos Torres, actual rector, junto a Arcadio Ceda y Jorge del Picó.
¿Cuál fue el resultado?
Ocurre que, de acuerdo a la reglas del proceso electoral y ponderación de los votos establecidos por el Tribunal Calificador de Elecciones, ninguno de los tres postulantes logró la primera mayoría , por lo cual, habrá segunda vuelta el próximo 24 de marzo.
¿Cuáles fueron los resultados?
El informe preliminar de acuerdo al universo de votos válidamente emitidos, esto es, excluyendo nulos y blancos, el resultado fue el siguiente:
Arcadio Cerda: 180 votos ponderados equivalentes al 35,4%
Carlos Torres 204 votos ponderados equivalente al 40,2%
Jorge del Picó 123 votos ponderados equivalente al 24,3%
¿Quiénes pasaron a segunda vuelta?
Se trata de los profesores Arcadio Ceda y Carlos Torres según el conteo preliminar.
¿Cuál es la evaluación del proceso electoral?
La secretaria general de la Universidad de Talca, Isabel Hernández, comentó que «para la segunda vuelta se mantienen las mesas de votación y los vocales, lo cual debe ser confirmado por el TRICEL. El proceso electoral se dio de una manera óptima, sin situaciones anormales y estamos muy satisfechos».
¿Cuál es la visión de los académicos?
El profesor, Roberto Pizarro, presidente de la Asociación de Académicos, explicó que «nosotros tuvimos un conversatorio donde invitamos a los tres candidatos, pero declinó ir Carlos Torres, por problemas de agenda. Y allí hubo un debate democrático porque cada académico pudo preguntar libremente a viva voz».
¿Cuáles son las demandas?
«Para los académicos, lo primero es perder el miedo que no se ha podido sacar, porque la gente tiene miedo a perder su trabajo. El segundo punto son que las rúbricas para evaluaciones o jerarquización académicas tengan correlato con lo que se le ha pedido a las personas. Y superar inequidades en sueldos y cargos, porque hay cargos administrativos con sueldos altísimos, aunque el motor de la universidad son sus académicos y académicas. Además, a igual cargo hay distintas remuneraciones, lo cual atenta contra la equidad de género», afirmó Pizarro.
¿Qué otro aspecto preocupa a los académicos?
«Ocurre que la universidad creó una fiscalía para acusar a los académicos e instruir sumarios por supuestas faltas. Pero el académico debe contratar abogados externos para defenderse, lo cual es muy costoso. Y no existe una defensoría universitaria para lso académicos y también funcionarios. Es decir, todo el aparato legal de la universidad es para acusar y no hay instancias equitativas para la defensa. Eso no ocurre en otras universidades», precisó Pizarro.









