¿Cuál es el contexto?
Con las altas temperaturas, el riesgo de intoxicaciones alimentarias aumenta significativamente. Lo anterior, debido a que la exposición prolongada de alimentos a temperaturas superiores a los 4 °C crea el ambiente ideal para que las bacterias se multipliquen rápidamente.
¿Cuál es la visión de una especialista?
La académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de los Andes, Betsabé Gajardo, destaca que “el verano puede ser una época de alto riesgo para la inocuidad alimentaria si no se toman las precauciones necesarias, ya que con el calor, las bacterias encuentran el ambiente ideal para desarrollarse en cuestión de horas”.
¿Cuál es la consecuencia?
“Las enfermedades de transmisión alimentaria pueden provocar desde síntomas leves como dolor de estómago y diarrea hasta complicaciones severas que requieren hospitalización. Es importante ser conscientes de estos riesgos y aplicar medidas de higiene y conservación con rigor”, explica Betsabé Gajardo, académica UANDES.
¿Cuáles son las recomendaciones?
- Mantén los alimentos refrigerados: Los productos perecibles, como carnes, lácteos, platos preparados, sandwiches y frutas, deben permanecer en refrigeración y no exponerse por más de dos horas a temperatura ambiente.
- Lava bien tus manos y utensilios: La higiene es fundamental en la manipulación de alimentos para evitar la propagación de bacterias contaminantes de los alimentos.
- Cocina a temperaturas adecuadas: Asegúrate de que los alimentos, especialmente carnes y pescados, alcancen una cocción completa, principalmente el pollo y el cerdo.
- Evita la contaminación cruzada: Separa los alimentos crudos de los cocidos para evitar que los jugos de carne cruda contaminen otros alimentos. Una forma fácil de hacerlo es guardar los alimentos en recipientes
- Usa conservadores en actividades al aire libre: Utiliza un cooler con hielo suficiente para mantener la frescura de los alimentos durante picnics y actividades al aire libre.
¿Cuál es el riesgo de comer alimentos que se venden en la calle?
«En época de calor, comer alimentos de procedencia no controlada aumenta el riesgo de intoxicación por bacterias como la Salmonella y la Escherichia coli. La falta de control sobre la cadena de frío y las condiciones de manipulación de estos alimentos puede llevar a problemas de salud graves”, concluye la académica.