¿Cuál es el contexto?
El anuncio del Gobierno sobre un aumento en los combustibles anticipa efectos directos en el bolsillo de las personas.
¿Qué va a pasar?
Más allá del ajuste inmediato en bencinas y diésel, tal como informó Diario Talca, el impacto comenzará a sentirse en distintos productos, especialmente, en aquellos donde el transporte tiene mayor peso en su costo final.
¿Cuál es la visión de un economista?
Nicolás Román, académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes (Uandes), explicó que el fenómeno no se limita a un cambio puntual, sino que se irá traspasando gradualmente a la economía.
“Además de la inflación directa que tenemos por el alza de los combustibles, vamos a tener en los meses siguientes, con algo de rezago, un aumento en los precios y en los servicios en general, particularmente en aquellos productos que tienen poco valor agregado y que la incidencia del transporte es relativamente alta”, señaló.
¿Cómo operarán las alzas?
El experto ejemplifica este escenario con productos de consumo cotidiano, como frutas y verduras.
Debido a su bajo valor agregado, el costo del transporte incide con mayor fuerza en su valor final, lo que acelera el traspaso del ajuste.
“Vamos a experimentar muy rápidamente un alza en el precio de la lechuga, el tomate, y el resto de las frutas y verduras”, advirtió.
¿Cómo se traducirá en la inflación?
El alza de los combustibles, que comienza este jueves, también tendrá efectos en el nivel general de precios.
Román explicó que el incremento en combustibles -con variaciones cercanas al 30% en bencinas y 60% en diésel- tendrá un impacto directo en la inflación de los próximos meses.
“Solamente el impacto de la variación por esos porcentajes ya significa un 1,3% de aumento en los precios, que se refleja como inflación”, afirmó.
A esto se suma un incremento previo, lo que proyecta una variación cercana al 1,4% en la inflación.
¿Cuándo va a ocurrir?
El académico de la Uandes indicó que este efecto no se observará de manera inmediata en su totalidad. Una parte se reflejará en marzo, mientras que el mayor impacto se concentrará en abril, debido a la forma en que se construyen los índices de precios.








