¿Cuál es el contexto?
El aislamiento sanitario experimentado durante la pandemia generó un aumento en la cantidad de personas que realizan compras o transferencias en línea, lo cual implicó un alza en el número de estafas o defraudaciones en el comercio en internet por parte de delincuentes que se han aprovechado de dicho fenómeno.
¿Cómo se cuantificó este fenómeno?
Así lo reveló una encuesta realizada por la Universidad Autónoma, a más de 1.000 personas, mostrando que mientras en 2020 sólo un 12% afirmó haber sido víctima de este tipo de ilícitos, en 2022 esa cifra aumentó a 19%.
¿Cuál es el tipo de ataque más repetitivo?
Los ataques mediante softwares maliciosos como, por ejemplo, virus, experimentaron un comportamiento agresivo. Más de un 50% de los encuestados dijeron haber vivido este tipo de eventos.
¿Cuál es la incidencia?
Un 33% del total de participantes dijo haberlo sufrido en los últimos 3 años, lo cual implica una victimización comparativamente alta por esta clase de ataques informáticos respecto de otras categorías de delitos.
¿Qué ocurre con las redes sociales?
En redes sociales la realidad no es menos compleja. El aumento en su uso ha impactado también en una mayor exposición de los usuarios a riesgo de conductas ilícitas. Ello se traduce, principalmente, en la pérdida del control de las cuentas producto de un hackeo y, en algunos casos, la suplantación de identidad. De todos los encuestados, el 30% respondió haber sufrido estas situaciones en los últimos tres años.
¿Cuál es la red social más utilizada para perpetrar estos delitos¡
Facebook fue la red social más afectada por hackeos (54%), seguida por Instagram (16%) y Whatsapp (13%).
¿Qué dice la ley penal en Chile?
El artículo 214 del Código Penal sanciona esta última conducta con una pena de reclusión menor en grado mínimo (61 a 540 días de privación de libertad), pero se discute la aplicabilidad de la norma a casos ocurridos en redes sociales o en internet.
¿Qué ocurre con las denuncias?
El estudio mostró que la gran mayoría de las víctimas no realiza denuncias. De un conjunto de 533 personas afectadas, 97 las efectuaron ante Carabineros o la PDI, representando solamente un 18% del total.
¿Qué ocurre con las medidas de seguridad que adoptan las personas?
La gran mayoría de los participantes en la encuesta tampoco aplicaron una medida de seguridad adicional en sus sistemas computacionales. 58% afirma tener instalado un antivirus, lo cual hoy es insuficiente para hacer frente a las amenazas presentes en el ciberespacio. El 18% utiliza adicionalmente gestores de contraseñas, lo cual es representativo de una mayor conciencia sobre la vulnerabilidad de los sistemas de autentificación en la red y de la necesidad de emplear mecanismos adicionales para garantizar la seguridad en distintos sitios web.
¿Como se previenen estos casos?
Destaca que una proporción muy reducida de encuestados emplea programas diseñados para detectar y desinstalar software espía o adware (5%) y sólo un 3% utiliza redes privadas virtuales o VPN, las cuales permiten cifrar la transferencia de información desde y hacia el equipo del usuario, resguardando la privacidad de la misma frente a intromisiones de terceros.