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«Cuando el Maule fue la capital financiera de Chile»

No sabemos de algún alumno del área de las ciencias exactas y sociales que piense realizar su tesis de  grado sobre el extraordinario auge bancario del Maule, que se inicia a mediados del siglo XIX y concluye en la década de los años 70. Cuatro bancos, que bien pudieron haber sido cinco o seis, evidenciaron cuán importante fue el desarrollo económico de esta región y la poderosa capitalización que produjo. El de mayor trascendencia y amplitud en sus ejercicios económicos fue el Banco Talca y el de menor expresión, el Banco Regional de Linares.

Jaime González Colvillle. Academia Chilena de la Historia

Banco de Talca previo al terremoto de1928.

La  aparición del primer banco con carácter propio se funda en Chile en 1854 y se denominó “Bezanilla Mac-Clure y Cía.”, el que sin embargo tuvo corta vida al ser absorbido en 1865 por el “Banco Mac-Clure y Cía.”. En 1860 surge el Banco de Chile y en 1865 aparece el Banco Nacional de Chile, el cual logró ser depositario de los fondos del estado e incluso hizo préstamos a varios gobiernos. Más tarde abren sus actividades bursátiles el Banco de A. Edwards de 1867, el Sudamericano en 1872, entre otros. Muy pronto expanden sucursales a lo largo del territorio.

Antigua imagen del Banco de Curicó y el Club Social, emblemático edificio que debió ser demolido hace pocos años.

El Banco de Curicó se empezó a gestar alrededor de 1870. La zona tenía una producción agrícola y bursátil de envergadura y la idea de fundar una entidad bancaria surgió entre varios empresarios. Pero la guerra de 1879 orientó al país hacia otras preocupaciones.

Concluida ésta y con el creciente auge del salitre, la idea tomó fuerza en 1880. Sin embargo el Ministerio de Hacienda de esa época era reacio a autorizar la fundación de bancos locales. En ello influía la presión de los bancos ya nombrados, que estaban en expansión y no veían con buenos ojos la aparición de competencia financiera local. Tal política la mantuvo durante un siglo y a mediados de la pasada centuria, incluso desaconsejó la instalación del Banco Regional de Linares, uno de cuyos socios principales era el Presidente Ibáñez del Campo.

De todas formas, las regiones (la del Maule entre ellas) pujaban por administrar sus capitales y no depositarlos en arcas ajenas. En esta línea, Curicó tomó la iniciativa e hizo redactar los estatutos en octubre de 1881 ante el Notario Público Toribio Angulo, convirtiéndose en el primer intento bancario de la región. Su instalación fue autorizada por Decreto 374 del 19 de octubre de 1881 del Ministerio de Hacienda, cuyo titular era Luis Aldunate Carrera. Sin embargo, por  diversas instancias administrativas, su instalación solo se verificó el 15 de enero de 1882.

Su partida no fue muy auspiciosa en lo económico si la comparamos con las entidades de Talca y Constitución, que veremos luego. Determinó  un capital de cien mil pesos, repartido en mil acciones de cien pesos cada una. Los primeros accionistas fueron Rodolfo Márquez, Gregorio Mozo, Manuel Valenzuela Castillo (abogado y diputado por varios periodos) e Ignacio Benítez. Solo una mujer, caso extraño para la época, Francisca Vidal viuda de Grez adquirió cinco acciones.

Sin embargo logró sucesivos aumentos de capital y en 1887 fue autorizado para emitir billetes, logrando el 2% de la emisión total de Chile. Entre estos se encuentra un famoso papel de $ 20, fabricado en Nueva York. Poco después abrió sucursales en algunas ciudades, como Santa Cruz, destruida en el terremoto de 1928.

Sin embargo esta bonanza fue breve y sus reservas se vieron disminuidas pese a los esfuerzos de sus accionistas. Su afán de competir con el de Talca fue infructuoso. Finalmente el 11 de diciembre de 1959 se fusionó con el Banco de Crédito e Inversiones.

El Club y el Banco de Curicó, en 1925.
Mítico billete de 20 pesos del Banco de Curicó, impreso en Nueva York y de alto valor numismático.
Banco de Talca, intervenido en 1970 y vendido en 1982.

El Banco de Talca emergió con mayor solvencia económica que el resto de sus similares maulinos. Sus estatutos fueron aprobados el 27 de octubre de1884 y, al iniciar su gestión, su capital inicial era de diez millones de pesos, uno de los más altos entre los bancos fundados en ese período en la región y en el país,  toda vez que  el de Curicó, como se ha visto, acreditó  un escaso capital de cien mil pesos y en 1907 el de Constitución, surgió con doscientos cincuenta mil pesos.

La institución se constituyó legalmente ante el Notario Manuel Veillon Borgoño el 17 de septiembre de 1884, eligiéndose como Consejo Directorio Provisorio  a Jerónimo de la Cruz, Ursicinio Opazo Silva, José Manuel Fernández Carvallo, Ruperto Echeverría, José Francisco Walton, Daniel Vergara y Ángel María Garcés.

La sesión fundacional se verificó el 24 de octubre de 1884, designándose Presidente a Jerónimo de la Cruz.

El poder económico de la zona y la solvencia y confianza de su gestión, determinaron que la institución pudiera emitir billetes – la máxima aspiración de un banco – a contar del 24 de diciembre de 1892, por un máximo de $ 949.800, cantidad significativa si se compara con el Banco Edwards de ese tiempo,  que podía imprimir similar cantidad y marcadamente superior al de Concepción (fundado en 1871) y de Curicó, que sólo podían girar $ 253.280 en billetes.

Esta capitalización, con reservas que daban gran seguridad a sus operaciones, obligó a sus consejos directivos a modificar sucesivamente sus estatutos, al menos siete veces entre 1902 y 1939. Desde 1936 y hasta 1957 fue Presidente don Pedro Opaso Letelier (quien ocupara por algunas horas la Presidencia de la República al dimitir Ibañez en 1931). En su gestión se extienden sus agencias a casi todo el país: en la región, existieron oficinas en Parral, Cauquenes, Constitución, Curicó, San Javier y a nivel nacional en Arica, Iquique, Antofagasta, Viña del Mar, Valparaíso, Rancagua, San Carlos, Concepción, Valdivia y Osorno.

En Santiago la oficina central estaba en Bandera 371 y había agencias en Ahumada, Providencia, San Antonio, San Diego, Arturo Prat, 21 de Mayo, etc.

No obstante, la casa matriz estuvo siempre en Talca.

Ocurridos los acontecimientos de 1973, (en el período 1970-73 el estado compró todas las acciones) el 21 de diciembre de ese año, el Banco de  Talca entró en un proceso de normalización. Sin embargo como CORFO era poseedor de la totalidad de las acciones, la autoridad económica ordenó el remate de los títulos.

Tras varias gestiones para impedir la subasta de la antigua institución, finalmente, en octubre de 1975 se anunció en la prensa santiaguina el remate del Banco de  Talca.

Tras diversos esfuerzos de los talquinos por adquirir el banco, el 18 de abril de 1982 el Banco de Talca fue vendido en diez y siete mil millones de pesos al Banco Central de España. Era la más alta cantidad pagada por una entidad financiera de esa época. Similar suerte siguieron, aun cuando con un valor mucho menor, los bancos de Linares y el de Fomento de Valparaíso.

Billete de 20 pesos del Banco de Talca.
Billete de cien pesos del Banco de Talca. Eran de hermoso diseño y papel de gran calidad.

El primer banco de Constitución, se gestionó entre los astilleros, industriales y terratenientes de la zona, fundándose el 19 de febrero de 1907, aprobándose sus estatutos el 19 de febrero de 1907. En su directorio estuvieron Jovino Villalobos, Francisco Gutiérrez, Fernando Court, Emilio Barrios, Enrique Marshall (antepasado del Ex Presidente del Banco Central) Víctor Fernández y Horacio Valdés.

Sin embargo, tras algunos tropiezos, el banco fue disuelto y liquidado el 4 de agosto de 1911.

Un año más tarde, el 16 de junio de 1912 se funda un segundo banco con similar nombre y sus estatutos se aprueban el 30 de agosto de ese año. En 1922 estaban al frente de la entidad Primitivo Barrios (Presidente) Antonio Forno (Vicepresidente), Jovino Villalobos (gerente),  Darío El Moro, Horacio Valdés, Jacinto Quiñones y Ramón Escalona (directores).

Al asumir el gobierno del Dr. Salvador Allende, y aun cuando se anunció la estatización de la banca, mediante la adquisición de acciones de los bancos por la  Corfo, en septiembre de 1973 la participación estatal en el Banco era escasamente del 0,18%. En 1978 los principales accionistas del banco eran Eugenio Correa Montt (40%) —quien a su vez era presidente del banco, mientras Cristián Correa Searle era el gerente general—,Organización Las Condes (30%), Germán Picó Cañas (15%) y Edmundo Eluchans Malherbe (9%).

En 1979 el Banco de Constitución fue adquirido por Agustín Edwards Eastman, quien lo renombró el 18 de abril de 1980 como Banco de A. Edwards, ​ convirtiéndolo en sucesor de la entidad del mismo nombre que había sido liquidado en 1972 por el gobierno de la Unidad Popular. Se ocupó el mismo edificio que el Banco de Constitución hizo construir en 1921 y fue destruido por el terremoto del 2010.

El Banco Regional de Linares, ubicado al sur de la Plaza de Armas, en 1978. En ese lugar existe hoy otra entidad bancaria.

El Banco Regional de Linares. Una de las instituciones que más enorgulleció a la capital de la Provincia, fue la creación del  Banco de Linares, cuya aspiración venía  de 1933, cuando se comentaba, con molestia,  la existencia de sucursales de entidades como del Banco Talca.

El 23 de noviembre de 1948 El Heraldo manifestaba que el Banco estaba en vías de fundarse con un capital de 10 millones de pesos, acogiendo la opinión de don César Carrasco Castro, quien había estado a cargo de las gestiones.

La idea era inaugurar el nuevo banco cuando la ciudad celebrase  los 150 años de existencia, esto es en 1944. Pero ello no fue posible, por las múltiples disensiones que provocó la iniciativa entre los empresarios locales.

El 7 de octubre de 1944 don Armeliano Bobadilla Sáenz manifestaba que se habían reunido cincuenta mil acciones para fundar el Banco de Linares, expresando que además podían concurrir personas de Longaví, San Javier o Villa Alegre para adquirir los títulos accionarios.

El 8 de octubre estaba ya constituido el Consejo del Banco, presidido por don Armeliano Bobadilla y teniendo como Vicepresidente a don Arturo Villa Schenone y consejeros a Ernesto Rojas del Campo, Carlos del Campo, Luis Ferrada Pérez, Alberto Camalez, Octavio Silva, Ulises Correa y Alejandro Vivanco como asesor jurídico.

Se resolvió presentar los antecedentes del acta de fundación a la Superintendencia de Bancos y constituir el Directorio Provisional.

Sin embargo, discusiones por los estatutos y otros detalles demoraron este ferviente anhelo. El  21 de julio de 1956  los linarenses se reunieron nuevamente para echar las bases de este organismo, con un capital inicial de 52 millones de pesos. Entre sus socios fundadores están Juan Chandor, Humberto Pinochet Salgado, Jorge Cata, Emilio Gidi, Rafael Tarud, Segú Hnos, Emilio Gidi, etc. El  Presidente  Carlos Ibáñez del Campo se inscribió como fundador con un aporte de cinco millones de pesos. Se autorizó su existencia mediante resolución del 26 de noviembre de 1957. Se dispuso su funcionamiento el 19 de diciembre de 1957 y se inauguró el 2 de enero de 1958 con la asistencia del Presidente Ibáñez. Sus oficinas estaban en calle Independencia, lado sur de la Plaza.

En su gestión dio significativo apoyo a la agricultura, pero no creció en operaciones y capitales como se esperaba de él y tampoco pudo alcanzar el  anhelo de todo banco: ser autorizado para emitir billetes, como sí lo lograron las entidades de Talca y Curicó.

El 8 de mayo de 1970, en que expiraba su plazo de funcionamiento, la autoridad económica lo prorrogó hasta el año 2000.

El 1 de diciembre de 1970, se le aplicaron las disposiciones del gobierno del Presidente Allende de estatizar los bancos comerciales. El 30  de diciembre de 1970 se ordenó la compra de todas las acciones de la entidad por CORFO. En 1975 este organismo era dueño del Banco el que, desde 1981, pasó a denominarse Banco de Linares, pero despareció poco después.

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