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«Desconocidos talquinos de ayer y siempre» por Jorge Valderrama

En el presente artículo se presentan tres personajes: un soldado, un artista y un deportista, quienes desempeñaron sus roles en el escenario de la vida a finales del siglo XIX y en la alborada del XX, destacándose tanto por lo que hicieron por la urbe, como por el talento que pudieron haber exhibido en sus respectivas disciplinas, hasta que -como todos un día- fueron cubiertos por el natural polvo del olvido… (por Jorge Valderrama Gutiérrez)

Futbolista talquino en la Selección: Carlos Espíndola, segundo de pie, cuando Chile enfrentó a los Paulistas el 25 de Septiembre de 1913. A la derecha: fotografía del 27 de septiembre dl mismo año, Careta, Chile versus Carioca. De pie: Enrique Abello, Carlos Espíndola, Segundo Torres, Próspero González, Guillermo Guzmán y Héctor Parra. Sentados: Ernesto Sepúlveda, Rodolfo Valenzuela, Fernando Ojeda, Carlos Vergara y Francisco Espinoza. Revista Sucesos.

Nacidos en pleno siglo XIX, es difícil que alguno de los siguientes personajes pueda ser encontrado en algún texto biográfico. Ni siquiera el talquino de inicios del siglo XX, don Pantaleón Aravena Azócar, los mencionó en alguno de sus trabajos. He aquí la reseña de tres desconocidos personajes que, viajando desde las brumas del ayer, han venido a materializarse por breves segundos en el efímero hoy…antes de esfumarse nuevamente.

SOLDADO Y TESORERO MUNICIPAL 

Sepultado en las movedizas arenas del tiempo está el nombre y figura de Salvador Moscoso. Se sabe que ya en 1900 ese destacado personaje llevaba residiendo poco más de 15 años en Talca, ciudad en la cual se hizo acreedor al respeto y cariño de sus vecinos e instituciones de todas las esferas sociales. Había nacido el 29 de septiembre de 1839 en la villa de San Rafael, antigua capital del Departamento de Coelemu, actual Octava Región. Fueron sus padres don Felipe Moscoso y la señora Dolores Bustos.

Siendo muy joven se enroló en el Ejército, institución castrense en la cual con esfuerzo, peldaño a peldaño, llegó a obtener el grado de Sargento Mayor. Destacó por su preclara inteligencia e ingenio, ilustración y profundos conocimientos adquiridos a través de su amor a la lectura, todo lo cual le permitió resolver situaciones de conflicto propios de su grado. Llegó a Talca en 1885, urbe en la que ocupó los cargos de Comandante del antiguo Batallón Cívico, Comandante de Policía, tesorero municipal de la Ilustre Municipalidad y Primer Alcalde en 1888 -según datos de Talca Ilustrado 1905-, cargo edilicio en el cual destacó por su activa laboriosidad y entrega al servicio público (sin embargo, no aparece en el listado de alcaldes que publicó el historiador Gustavo Opazo).

Durante la fratricida Revolución de 1891 permaneció fiel al Presidente José Manuel Balmaceda, siendo vencido junto a todo el Ejército que servía al Primer Mandatario. No obstante aquello, no le fue difícil reinventarse tras la derrota y sobresalir en el mundo financiero, por lo cual pudo disfrutar de una regular fortuna adquirida después de los sesenta años de edad, plena madurez de su vida.

Con el paso del tiempo se hizo querido y respetado por sus coterráneos, merced a que siempre veló por el bienestar e intereses de la comunidad. En el plano social, integró la membresía de la Sociedad de Empleados, de la cual fue en dos ocasiones su presidente. Asimismo, resaltó por ser entusiasta miembro del Partido Liberal Democrático, entidad en que en más de una ocasión presidió su directorio, ganándose el respeto de quienes eran sus opositores.

HOJA DE SERVICIOS 

De ese ignorado ciudadano talquino se destaca su impecable hoja de servicios, en la que destacan su enrolamiento en el Ejército como soldado del Batallón Segundo de Línea, el 22 de marzo de 1859, siendo ascendido a cabo segundo en noviembre de ese mismo año. El 21 de abril de 1860 recibió su nombramiento de cabo primero, y al año siguiente el de sargento segundo, nombrándosele sargento primero el 24 de abril de 1862. Tres años después, el 7 de septiembre de 1865, recibió los despachos de subteniente abanderado del mismo cuerpo, hasta el 16 de enero de 1867 en el que trasladado con el mismo grado al Batallón Décimo de Línea. El 27 de junio de ese mismo año pasó al Cuerpo de Asamblea, y el 16 de julio fue agregado al Segundo de Línea, hasta el 15 de noviembre, en que se le concedió la efectividad para ser nombrado subteniente-ayudante del Batallón Cívico N° 2 de Santiago (28 de noviembre).

Asimismo, el 29 de mayo de 1869 fue promovido a teniente, recibiendo el grado de capitán el 7 de mayo de 1872. El 27 de junio del mismo año fue nombrado teniente del Batallón Tercero de Línea y capitán de artillería de marina el 1 de agosto de 1874. El 14 de abril de 1879 se le extendieron despachos de capitán ayudante de ese cuerpo, siendo llamado a calificar servicios el 19 de abril de 1880. El año 1882 fue llamado al servicio activo como mayor en comisión del Batallón Cívico Carampangue, dándosele la efectividad el 16 de abril de 1883. El 24 de agosto del año siguiente fue nombrado mayor en comisión del Batallón Cívico de Talca y el 25 de noviembre se le concedió el grado de Sargento Mayor, discerniéndosele la efectividad el 26 de septiembre de 1886.

COMISIONES Y CONDECORACIONES

En relación a las campañas y acciones de guerra en las que le correspondió participar, estuvo en la Revolución de 1859, cuando hizo la campaña al sur y al norte de la República, desde el 22 de marzo hasta el 12 de mayo de esa data. Y, por supuesto, en la Revolución del ‘91. Por ley del 1 de septiembre de 1880 se le concedió el uso de una medalla de oro por la primera campaña contra el Perú y Bolivia que terminó con la toma de Arica, y una barra del mismo metal por cada una de las acciones de Pisagua y Tarapacá. Por acuerdo del Congreso Nacional se declaró el 15 de septiembre de 1879 que el Ejército del que formaba parte merecía bien de la patria.

JOVEN Y PROMISORIO MÚSICO 

César M. Demarco Vergara nació en Talca el 9 de diciembre de 1882, siendo sus padres el migrante italiano José Demarco de Cunto y la distinguida señora talquina María Luisa Vergara Azócar. Su progenitor era de origen italiano, pues había nacido en 1837 en la provincia de Basilicata, y fue un eximio violinista, por tanto su talento parecía provenir de esa veta familiar y no es de extrañar, por tanto, que por sus venas corriera sangre de artistas y creadores de raigambre italiana.

Asimismo, don José se había avecindado en Talca en 1861, donde contrajo matrimonio con la señorita Vergara Azócar. Se caracterizó por su carácter amable, protegiendo siempre las asociaciones artísticas. Doña María Luisa, en tanto, practicó la beneficencia a los más desvalidos.

Igualmente, fue tío del escritor Domingo Melfi Demarco (nacido en Viggiano en 1892 y fallecido prematuramente en Santiago el 10 de enero de 1946), hombre de excepcional talento, además de selecto periodista, ensayista y crítico literario, miembro de la Generación del Centenario, que estudió en el Liceo de Hombres de Talca durante el rectorado de Enrique Molina Garmendia.

Aquel novel artista musical y maestro de pintura, tuvo una breve existencia. Uno de sus hermanos -y tío de Domingo Melfi- fue tildado como el Loco Demarco. Fue alumno del Liceo de Hombres de Talca, dedicándose con afán al estudio de la música y la pintura. Su prematura partida -a los 18 años de edad- fue lamentada por la comunidad de la época, duelo al que adhirió la prensa local. Es más, la Conferencia de San Vicente de Paul, en nota del 12 de abril de 1901, por intermedio de su presidente Juan Crisóstomo Herrera (que fue ministro de la Ilustrísima Corte de Apelaciones de Talca, en 1905) y del secretario, doctor don Genaro Contardo, manifestó su pesar a la familia por tan lamentable suceso.

En ese contexto, el profesor de música Antonio J. Manjon, resaltó a la prensa los atributos del joven Demarco. Del mismo modo, en el mundo del arte, los siguientes cuadros fueron exhibidos en el Club Artístico de Talca: Abetos, Paisaje Nevado y Cabeza de Estudio, obras pictóricas que ya evidenciaban un talento emergente del que se esperaba -razonablemente-  un valioso aporte. También, fue hermano del violinista y pintor José Luis Demarco, que a la sazón residía en Santiago; de Humberto (también artista pintor), que nació el 1 de octubre de 1881 y murió el 18 de octubre de 1896; de Gustavo, nacido el 20 de julio de 1878 y muerto a principios de marzo de 1905, época en que estaba a punto de graduarse de abogado; y de Agustín Demarco, que en 1905 era propietario del Royal Hotel, en Talca. Falleció en Talca, a las 21:00 horas del 22 de febrero de 1901, a consecuencia de una enfermedad pulmonar contraída en la kermesse del 1 de enero de ese año.

FUTBOLISTA Y AUTORIDAD EDILICIA 

En la primera década del siglo XX hubo un nombre que se empinó en la historia del incipiente fútbol masculino talquino: Carlos Alfredo Espíndola Torrealba. Aquel casi anónimo futbolista integró la Selección de Chile cuando enfrentó a los Paulistas brasileños el 25 de septiembre de 1913. Sobre su figura y relevancia, el diccionario de Virgilio Figueroa estampó una breve reseña que ha permitido retratar su background deportivo y social, la cual se sintetiza a continuación.

Nació en Santiago el 27 de septiembre de 1892. Estudió sus primeras letras en la Escuela Arturo Prat, en tanto las humanidades las hizo en el Liceo de Hombres y en el Instituto Comercial de Talca. De 1916 a 1921 fue jefe de la Dirección de Investigaciones, poco después inspector de Patentes de la Municipalidad de Talca, hasta llegar a Secretario Municipal y Contralor de la misma casa consistorial hasta 1930. Fue regidor por Talca en el período 1935 a 1941, siendo alcalde ese último año y reelegido en 1947 hasta 1950.

Tuvo una importante proyección social: presidente honorario del Club 18 de Septiembre, perteneció también a la Sociedad de Reservistas de Chile, al Club de Tiro al Blanco Víctor Silva, al Centro de Vecinos Barrio Norte y a numerosas otras instituciones talquinas. Falleció en la década del 50 del siglo pasado.

GALERÍA DE FOTOS

Retrato de don Salvador Moscoso Bustos, Sargento Mayor que en 1885 llegó a residir a Talca, donde fue Comandante del antiguo Batallón Cívico, Comandante de Policía y tesorero municipal de la Ilustre Municipalidad. Archivo del autor.
El joven músico y pintor César M. Demarco Vergara, de estirpe de artistas, literatos y connotados creadores de origen italiano. Archivo del autor.
Hermosa postal del pasado: Mercado Central de Talca, por calle 1 Sur, hacia 1904. Archivo del autor.
Paseos en Bote en el río Claro, 1905. Archivo del autor.
Interior del Banco de Talca a inicios del siglo XX. Archivo del autor.
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