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El aprecio de Perú hacia O’Higgins y el diploma que acredita ese vínculo

El documento, que certifica el otorgamiento del mayor reconocimiento que el Ejército del Perú efectuó al Capitán General Bernardo O’Higgins Riquelme, constituye una de las piezas históricas más valiosas que atesora el Museo O’Higginiano y de Bellas Artes de Talca (por Jorge Valderrama Gutiérrez)

Diploma con el Nombramiento de Don Bernardo O´Higgins como fundador de la Orden del Sol. Col. Museo O’Higginiano y de Bellas Artes de Talca.

Antes y durante la Guerra de Independencia, el Padre de la Patria estuvo varias veces en Talca, ciudad a la que lo ligaban numerosos vínculos. Entre ellos, el que tuviese su Cuartel Directorial en uno de los vértices de Plaza de Armas, y la existencia de la fortaleza de Monte Baeza al nororiente de la urbe.

Asimismo, tras el Combate de San Carlos -15 de mayo de 1813- y el fracasado sitio de Chillán -del 27 de julio al 10 de agosto-, por parte del general Carrera, en octubre de ese mismo año la Junta de Gobierno -integrada por José Miguel Infante, Agustín Eyzaguirre y José Ignacio Cienfuegos- viajó a Talca y pidió la renuncia de Carrera como jefe del Ejército, petición de alto riesgo, considerando que José Miguel y sus hermanos formaban la superioridad castrense, y parte de la oficialidad constituía su séquito de amigos.

En parte, la nota de la Junta le decía: “Nosotros exigimos de V.E. que haga una renuncia formal del mando del Ejército, asegurándole por nuestro honor que no lo pondremos en manos de persona que sea sospechosa a V.E. ni que tenga relaciones, partido o familia…”, desmintiendo comentarios generalizados en la tropa que la Junta nombraría en su lugar al general argentino Antonio Balcarce.

Con el paso del tiempo se desencadenarían funestos sucesos para la causa independentista, siendo el más relevante el Desastre de Rancagua -1 y de 2 de octubre de 1814-, con el que se puso fin al denominado período de la Patria Nueva y se inició la Reconquista.

ESTADÍA EN PERÚ

O’Higgins estuvo en total tres veces en Perú. La primera de ellas fue durante su adolescencia, cuando concurrió -a instancias de su padre Ambrosio- a cursar estudios al Real Convictorio de San Carlos, en Lima. Unos años después (1795) -y antes que asumiera como 36° Virrey del Perú-, su progenitor lo envió a cursar estudios a Inglaterra, Richmond en Londres.

La segunda fue cuando volvió a Lima a reclamar la herencia de su padre, en 1803, tras regresar de Londres. Y, la tercera y última, fue en 1823, cuando abdicó luego de luchar por la Independencia de Chile y haber hecho proclamar y jurar el Acta de Independencia, llegando desterrado a Lima, donde finalmente falleció el 24 de octubre de 1842. En ese contexto, tanto las autoridades peruanas como la sociedad limeña lo colmaron de honores y le abrieron sus puertas, porque en él reconocían al Director Supremo de Chile y al adalid de la Expedición Libertadora, que permitió que el 28 de julio de 1821 Perú proclamara su independencia. O’Higgins siempre agradeció dicho apoyo peruano, a la vez que en Chile se le cerraban las puertas y le negaban sus méritos como capitán general.

En síntesis, el Libertador tuvo más reconocimientos y satisfacciones en suelo peruano que en su propia patria, ya que en la tierra del Rímac el general Simón Bolívar en persona solicitó en más de una ocasión sus servicios a la causa de la independencia americana, entre otros muchos honores.

LA MÁS ANTIGUA DE AMÉRICA

Creada mediante Decreto del 8 de octubre de 1821 por el Generalísimo y Protector del Perú, don José de San Martín, la Orden del Sol -la más antigua de América- tenía como objetivos premiar los servicios prestados en pro de la Independencia a los guerreros libertadores, otorgándose en tres grados: Fundadores, Beneméritos y Asociados.

En parte del Decreto se lee: “He contemplado fundando este privilegio, hacer hereditario el amor a la gloria, porque después de derogar los derechos hereditarios, que traen su origen de la época de nuestra humillación, es justo subrogarlos con otros que, sin herir la igualdad ante la ley, sirvan de estímulo a los que se interesen en ella. La Orden del Sol, patrimonio de los guerreros libertadores, y premio de los hombres beneméritos, durará así mientras haya quien recuerde los años heroicos, porque las Instituciones que se forman al empezar una gran época se perpetúan por las ideas que cada generación recibe, cuando pasa por la edad en que averigua con respeto el origen de lo que han venerado sus padres”.

Fue una de las dos distinciones que el Estado peruano concedió a sus ciudadanos y extranjeros destacados en arte, letras, política, cultura y servicios extraordinarios.

De esa manera, cada cuerpo del Ejército conferiría la condecoración a tres oficiales, excluyendo a la tropa, puesto que ésa podía alcanzar la distinción Legión al Mérito de Chile, instituida por O’Higgins. En tal tenor, los Fundadores gozarían de preferencias para ocupar importantes cargos estatales; los Beneméritos tendrían preferencia para optar a empleos de segundo orden; y a los Asociados, en tanto, se les atendería en primer lugar, fuese cual fuese el empleo al que optaban.

La insignia principal tiene en sí la forma de un sol radiante con rayos de oro; en su centro ostenta el escudo nacional del Perú en relieve, rodeado de un círculo que en su parte superior lleva un esmalte rojo, en tanto que en la parte inferior ostenta el año de su creación (1821) sobre el fondo de una franja blanca. Asimismo, sobre el color encarnado ostenta la inscripción: El Sol del Perú. Todo el disco se encuentra, a su vez, circundado por una corona de laureles en oro, que en el caso de la placa de gran cruz es en esmalte verde.

Fue ésa la mayor condecoración que otorgó el Ejército peruano a Bernardo O’Higgins, y a quienes se destacaron por luchar contra la opresión realista y buscaron un ideal libertario.

Un poco más adelante en el tiempo, mediante Decreto del 12 de enero de 1822, San Martín estableció el nivel de antigüedad de los fundadores de la orden, ocupando el primer lugar O’Higgins, seguido por el general Simón Bolívar.

UNO DE LOS OFICIALES DE MAYOR RANGO

En una acuciosa investigación, el Doctor en Historia, Cristian Guerrero Lira, destaca que “en el Calendario y Guía de Forasteros de Lima Para el Año de 1833, O’Higgins aparece encabezando la lista de oficiales generales del ejército. En ella solo figuran tres grandes mariscales: O’Higgins, Andrés de Santa Cruz y Agustín Gamarra, en ese mismo orden; y sobre ellos solo aparece como ‘Jeneralísimo Honorario de las Armas’ el general José de San Martín, tras cuyo nombre se agrega ‘Fundador de la libertad del Perú’”. Según Benjamín Vicuña Mackenna, O’Higgins habría obtenido ese grado por decreto del 2 de noviembre de 1821. Poco después fue distinguido con la Orden del Sol.

En ese contexto, el académico señala que “el artículo tercero del cuerpo legal que la estableció determinaba la existencia de tres categorías, Fundadores, Beneméritos y Asociados y decía ‘serán Fundadores de la Orden del Sol el Supremo Director de Chile, mis tres ministros de Estado, los generales Las Heras, Arenales y Luzuriaga’ y completaban la lista los jefes de los cuerpos del ejército que zarpó de Valparaíso, Diego Parossien, Tomás Guido, Cayetano Requena, el marqués de San Miguel, el marqués de Torre Tagle, Tomás Heres y el Conde de Valle Oselle”.

Aunque una ley del 9 de marzo de 1825 declaró extinta la Orden del Sol -debido a que las personas condecoradas comenzaron a utilizarla como un privilegio-, lo relevante es que fue la primera condecoración creada en Perú como Estado autónomo e independiente. Además, e igual de trascendente que lo anterior: el primer hombre distinguido con ella, en la categoría más alta, fue Bernardo O’Higgins, a quien luego secundó el Libertador Simón Bolívar “en una época en que éste último aun no llegaba al Perú a completar la obra iniciada por San Martín”, según el Doctor Guerrero. Posteriormente, en 1921 fue restablecida por el Gobierno del Presidente peruano Augusto Leguía. Finalmente, en junio de 2016, Ollanta Humala, a la sazón Presidente del Perú, condecoró a todos sus ministros con la mencionada Orden del Sol “por los servicios prestados”, suceso que generó controversia en el ámbito político e intelectual.

Actualmente, el diploma correspondiente otorgado a O’Higgins se conserva en el Museo O’Higginiano y de Bellas Artes de Talca.

Bibliografía empleada: Calendario y guía de forasteros de Lima para el año de 1833, redactada por el cosmógrafo mayor, J. G. Paredes; El ostracismo del general don Bernardo O’Higgins, Benjamín Vicuña Mackenna; Colección de leyes, decretos y órdenes publicadas en el Perú desde su independencia en el año de 1821 hasta 31 de diciembre de 1859, Felipe Bailly, editor; Colección de leyes, decretos y órdenes…, Artículos adicionales al decreto del 8 de octubre…)

GALERÍA DE FOTOS

Retrato del joven Bernardo O’Higgins Riquelme (1778-1842) en Londres. Autor Anónimo, Londres, 1798.
Sobre el color encarnado ostenta la inscripción: El Sol del Perú. Propiedad del Ministerio de Defensa Nacional.
Acercamiento a la acuarela hecha por Giast. El posible O’Higgins (¿o Freire?) está con Miller o Cochrane. Exposición Perspectivas Viajeras, en Archivo Andrés Bello.

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