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Entrevista: “Estar cerca de la muerte te conecta con la presencia del misterio en nuestra vida”

“En las cenizas”, de Luis Alberto Soto, un joven matrimonio se enfrenta inesperadamente al cáncer que enfrenta el esposo, lo que triza todos sus planes y proyectos de vida (por Mario Rodríguez Órdenes)

Luis Alberto Soto es abogado, consultor de empresas y coach.

Según el Instituto Nacional del Cáncer, el cáncer es una enfermedad por la que algunas células del cuerpo se multiplican sin control y se diseminan a otras partes del cuerpo. Es posible que el cáncer comience en cualquier parte del cuerpo, formado por billones de células.

En condiciones normales las células humanas se forman y se multiplican (mediante un proceso que se llama división celular) para formar células nuevas a medida que el cuerpo las necesita. Cuando las células envejecen o se dañan, mueren y las células nuevas las reemplazan.

A veces el proceso no sigue este orden y las células anormales o células dañadas se forman y se multiplican cuando no debería. Estas células tal vez formen tumores, que son bultos de tejido. Los tumores son cancerosos malignos o no cancerosos benignos.

Los tumores cancerosos se diseminan (o invaden) los tejidos cercanos. También podrían viajar más lejos a otras partes del cuerpo y formar tumores, un proceso que se llama metástasis.

En las cenizas” (Hueders, 2025) muestra la realidad del cáncer que, inesperadamente, enfrenta una joven pareja y la deja en un mar de incertidumbres.

Luis Alberto Soto (Santiago, 1966) es abogado, consultor de empresas y coach. En el marco de los talleres organizados por Nau Experiencias, ha trabajado con Pedro Mairal, Ana Quiroga, Leila Guerriero, Alejandro Zambra, Vera Giaconi,

Federico Llanos y Luis Cháves. Lector apasionado, encontró en el cruce de  géneros (autoficción, autobiografía y ensayo) un estilo que le resulta natural como medio de expresión.

En el Maule lidera estadísticamente el cáncer gástrico o de colon. Según los datos del Minsal, esta zona encabeza la incidencia de cáncer con 46,3 casos cada 100 mil habitantes, casi seis veces más que el promedio nacional.

Luis Alberto, ¿a qué alude cuando el oncólogo Harold Bursten dice que el cáncer es consustancial a nuestro estilo de vida?

“Yo entiendo que se refiere a qué no tenemos claras las causas de la mayoría de los cánceres. Que en el fondo tienen un origen multicausal que obedecen a la manera en que nos alimentamos, al stress de la vida contemporánea, a la contaminación ambiental, a la ansiedad y depresión a la que se ve expuesta una gran parte de la población, sumado a las causa genéticas. En definitiva, el cáncer es una enfermedad consustancial a nuestro modo de vida contemporáneo y es difícil aislar una causa u origen específico”.

 

¿Qué significó para el protagonista que el cáncer volviera cinco años después?

“Una noticia incomprensible. Absurda casi, en la medida que el narrador había dado vuelta la página del primer cáncer. Era para él un episodio superado y que cada vez tenía menos lugar en sus preocupaciones”.

 

¿Cómo enfrentar la fragilidad de la vida?

“Yo diría que es un aprendizaje continuo y de todos los días. Creo que lo más importante es la aceptación de que las cosas son así. Dejar de resistirte al hecho de que nos vemos afectados por la enfermedad, las pérdidas, la vejez y la muerte de forma inevitable, y pretender luchar con eso es tiempo perdido. Parte del sufrimiento viene del deseo de control. Soltar —aunque sea un poco— la ilusión de dominio permite vivir con más atención y menos rigidez. En segundo lugar creo que hay que poner foco en apreciar lo pequeño. Las alegrías cotidianas. La belleza de lo cotidiano. Esas cosas mínimas que tienen un gran valor, como son un paseo, una conversación entre amigos, una película significativa. Esas cosas que sostienen la vida sin hacer ruido. Otro punto en que coinciden los estudios del bienestar, consiste en desarrollar y profundizar los vínculos, los vínculos amorosos, familiares, de amistad. Por último, permitirse la vulnerabilidad. Vivir con intensidad y sin armadura”.

 

Luis Alberto, ¿por qué resulta tan invasivo el tratamiento contra el cáncer?

“Porque en general requieren cirugía y buena parte quimioterapia. No hay que olvidar que la quimioterapia es la aplicación de sustancias venenosas. En dosis controladas para cada tipo de cáncer, pero venenosas, al fin y al cabo”.

 

Se insinúa que hay una revisión de los tratamientos con quimioterapia. ¿Es correcto?

“No lo sé. No es un tema en el que ahonde en el libro. En él narro mi experiencia muy personal con la quimio y con haberla suspendido en un momento dado. No es una prescripción de lo que nadie tiene que hacer. Es sólo una experiencia particular”.

 

La vida marital de un enfermo de cáncer cambia radicalmente. ¿Cómo asumirlo?

“Es muy difícil, porque es una enfermedad de la que todos son víctimas. El enfermo en primer lugar, pero también su entorno más cercano. Lo único que puede ayudar es la empatía y la conversación al respecto”.

 

Puede pasar mucho tiempo antes de saber que tenemos cáncer. ¿Qué precauciones se pueden tomar?

“No sé si es posible tomar precauciones que no sean los controles de salud habituales. Pareciera haber cierto consenso en que habría que evitar los alimentos ultra procesados, el alcohol, y el tabaco naturalmente. Hacer ejercicio de manera regular aparentemente ayuda”.

 

¿Por qué remitimos la muerte en el último armario del sótano?

“Si bien en todas las épocas la muerte nos ha provocado miedo y angustia, me parece que en los tiempos modernos lo hace todavía más. Vivimos en una época en que creemos que todo es posible, en que estamos obsesionados con la salud, y en la que vivimos para el futuro, ser más, hacer más, consumir más. La muerte viene a resultar una molestia que se interpone entre nosotros y ese futuro que imaginamos cada vez más brillante”.

 

¿Siempre está la posibilidad que el cáncer vuelva?

“Por cierto que sí. Si uno ha tenido dos cánceres sería ilusorio pensar que nunca volverá. Existe una probabilidad más alta que el promedio de que vuelva. Podría no ocurrir nunca, pero la conciencia de que es posible ayuda a aprender a vivir con coherencia e intensidad el tiempo que tenemos”.

 

¿Qué significado tiene ese maravilloso acercamiento a las escrituras que tiene el protagonista?

“Hay dificultades en la vida demasiado complejas para asumirlas solo. Me parece que buena parte de nuestros males tienen que ver con nuestra dificultad para re imaginar una relación con el Espíritu, así con mayúsculas, para desarrollar una religiosidad personal que nos ayude a atravesar este mundo secularizado al extremo. El cáncer es, naturalmente, una enfermedad del cuerpo, pero también una enfermedad del alma. Estar cerca de la muerte te conecta con esa profundidad cotidianamente inalcanzable, con la presencia del misterio en nuestra vida, y paradojalmente con un sentido de vitalidad intensificado. Sentirse conectado a algo incomprensiblemente más grande que uno te habilita para enfrentar mejor los retos de la vida”.

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