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¡Felicitaciones! 13 maulinos conquistan IV versión de Impulso Chileno 

¿Cuál es el balance¡?

La región de El Maule conquistó 13 primeros lugares en la IV versión de Impulso Chileno, iniciativa de la Fundación Luksic que, en alianza con la Corporación Simón de Cirene y la Escuela de Administración UC, premió por primera vez a 200 postulantes de todo el país y entre quienes se repartirán un fondo de hasta mil millones de pesos. En esta IV versión participaron más de 14 mil emprendedores, de los cuales, el 55% de los ganadores son mujeres y el 62% es de regiones.

¿Qué dijeron desde la organización?

“¡Queremos decir con fuerza que creemos en los emprendedores de Chile! Con esta nueva edición ya sumamos 420 ganadores de Impulso Chileno y estamos orgullosos del trabajo que hacen cada uno de ellos. Esperamos que puedan seguir creciendo, generando puestos de trabajo y cumpliendo sueños en todo el país”, dijo Andrónico Luksic, fundador del programa Impulso Chileno.

¿Quiénes destacaron de la región?

De Talca, Curicó, Pencahue, San Javier, Longaví, Parral, Chanco, Constitución y Linares provienen los emprendimientos regionales que conquistaron el concurso de la fundación Luksic con propuestas que van desde una imprenta digital para responder a las demandas de la nueva era de las comunicaciones pasando por la elaboración de ricas empanadas y pizzas, hasta la por fabricación de barquillería artesanal, de receta propia.

¿Cuál es la experiencia de Eugenio?

Uno de los ganadores de Impulso Chileno es Eugenio Jamett propietario de “Imprenta Digital Nueva Era”, quien diseñó un modelo de negocio en base a las oportunidades existentes en la industria gráfica en Chile y en las nuevas comunicaciones.

Diseñador gráfico de profesión, Eugenio llegó hace 20 años a Talca por razones laborales. Trabajó en un diario local y en una imprenta, donde comenzó su sueño de emprender tras prever que en un corto plazo la imprenta offset tendría los días contados por su impacto en el medioambiente.

“Mi emprendimiento comenzó tres años antes de la pandemia y mientras trabajaba en una imprenta tenía mi emprendimiento en la casa. Cada dinero que recibía lo ahorraba y con él compré maquinaria”, relata el emprendedor.

En el living de su casa instaló su imprenta digital, que ya contaba con maquinaria, un proter y guillotina. Luego de asociarse con un amigo, quien aportaría los clientes, mientras que Eugenio contribuiría con la maquinaria, se instalaría en el centro de Talca con su primer local. Sin embargo, la pandemia le jugó una mala pasada y al poco tiempo su sociedad estratégica naufragó.

“Yo no creo mucho en desarrollar una empresa a punta de beneficios que te pueda dar el Estado o instituciones, porque pienso que uno debe tener la capacidad de hacer crecer la empresa por sí solo, pero como estábamos con un pie en la tumba, saliendo de la pandemia, postulamos a Impulso Chileno y nos ha ido bien, a la espera de que llegue el dinero para comprar maquinaria y subir un escalón más”, cuenta Eugenio.

Hoy, Eugenio cuenta con un local más nuevo y grande, a la espera de modernas y mejores maquinarias que adquirirá con el premio de la fundación Luksic. Pero eso no es todo, a sus 57 años también tuvo que volver a las aulas porque, junto con el premio en dinero, Impulso Chileno entrega una capacitación de seis meses impartida por la Escuela de Administración de la Universidad Católica.

“No tenía intenciones de estudiar y me dio un poco de lata, pero con el transcurso de los cursos me he dado cuenta de que ha sido muy, pero muy bueno haber ganado Impulso Chileno. Se preocupan de cómo puedes desarrollar y mejorar tu empresa y eso es bastante bueno porque ordenas las ideas y las platas también. Así que Impulso Chileno es una muy buena forma de hacer crecer una empresa y una pequeña empresa”, detalla.

Eugenio cuenta que con el dinero pensaba comprar una máquina multifuncional láser doble carta, que sirve para escanear, imprimir y sacar fotocopias a color. Pero en el transcurso de estos meses ha cambiado de opinión. “Me di cuenta que era mejor comprar una impresora porque bajaría los costos y me quedaría dinero para comprar más maquinaria para la empresa”, relata.

¿Qué comentó el innovador que representa a Curicó?

Representando a Curicó, Claudio Muñoz obtuvo uno de los mayores puntajes del concurso con su emprendimiento gastronómico “La Totta”, que ofrece 27 variedades de empanadas y pizzas artesanales XL y XXL.

Su emprendimiento partió el 18 de agosto de 2020, después que este informático y administrador renunciara a su trabajo, en el cual administraba contratos de servicios.

“Cuando partí con la Totta había renunciado a mi trabajo, pero la idea se me había ocurrido unos meses antes. Fue una etapa bastante especial porque venía de estar sentado en un sillón, donde todos querían estar sentados y donde yo ya no quería estar”, relata.

Cuenta que comenzó en el patio de su casa, el cual transformó en una cocina amplia donde instaló un horno semi industrial que le permitió sacar adelante su emprendimiento, pese a presentar diversas deficiencias estructurales.

Recuerda que su primera venta informal fue el 5 de septiembre, pero el 28 de noviembre de 2020 “La Totta” ya contaba con un local, situado en la calle San Martín 151, y debutaba con pizzas y empanadas.

La clave del éxito estuvo en las pizzas, porque según explica Claudio “son artesanales y su forma rectangular sale de lo común. Además, les echamos hartos productos para que queden sabrosas”, comenta.

Pese a que este emprendimiento es “hijo de la pandemia”, sus ventas subieron en estos años y hoy “La Totta” ya cuenta con dos locales comerciales.

El deseo de crecer e innovar y ver hasta dónde puede llegar con una idea que comenzó con la elaboración de pizzas artesanales y empanadas, y que hoy incluye además la venta de pan, masas congeladas y masas frescas, motivó a este curicano a postular y ganar Impulso Chileno.

“Me siento muy agradecido, muy contento, orgulloso de haber sido mirado y retribuido entre tantos proyectos. Eso te da un apalancamiento de llegar y decir estoy haciendo bien las cosas”, señala el emprendedor.

Con el premio, Claudio Muñoz tiene pensado “hermosear mi negocio para hacerlo más vistoso, comprar un horno para que sea más productivo y maquinaria para comercializar de una mejor manera mis productos”, detalla.

¿Qué cuenta el emprendedor de Linares?

Otro de los emprendedores que sacó la cara por el Maule es Angela Luengo con su proyecto La Panacea, de Linares. Esta barquillería 100% artesanal innova al rescatar un producto tradicional.

Barquillos rellenos de chocolate y manjar, barquillos de helado y tulipas son parte del listado de productos que son elaborados y comercializados por sus propios dueños.

Calidad de vida, eso es lo que buscaba Angela y su marido al comenzar con este emprendimiento. En junio de 2020, ambos renunciaron a sus trabajos decididos a pasar más tiempo con sus hijas.  “Toda esta idea nace en plena pandemia, tiempos de cuarentena que nos mostraron como familia la necesidad de generar nuestros propios ingresos y qué mejor manera de hacerlo que con una de nuestras pasiones, cocinar”, relata la emprendedora.

La Panacea partió ofreciendo pan de masa madre artesanal y aunque aquello no prosperó, motivó a este matrimonio a innovar con algo auténtico.

Buscando recetas para compartir con la familia, Angela encontró la del barquillo de playa artesanal y modificando la receta a su propio estilo, decidieron en junio de 2020 compartir con el mundo su secreto. “Era tan bueno que podía comercializarse, por lo que comenzamos a venderlo de manera online, por redes sociales y con delivery a domicilio, estrategia que las personas recibieron de forma positiva”, recuerda.

Tenían la idea, pero faltaba capital para desarrollarla con más propiedad y fue así que postularon a Impulso Chileno. “A diferencia de los demás bancos y entidades que ven al emprendedor como un número más en su posible apoyo, en Impulso Chileno se observa al emprendedor como un diamante en bruto, como alguien merecedor de ese apoyo, y están con nosotros en todo el proceso, entregando no solo apoyo económico, sino herramientas personales y conocimiento que dura toda la vida. Eso lo hace destacable ante los demás”, recalca Angela Luengo.

Para ella y su familia el haber ganado el premio fue una señal de que están haciendo bien las cosas. “Fue una inmensa felicidad recibir la noticia. Era la primera vez que ganábamos un apoyo económico de este tipo. La posibilidad de tener ingresos externos para poder acceder a maquinaria e inversiones en pro de potenciar nuestro local, nos hizo sentir seguros en nuestras ideas que proyectamos a futuro. Ideas que siempre hemos tenido presente, pero que con este premio, ahora son una realidad para nosotros”, dice orgullosa la emprendedora.

Con el dinero del premio, Angela tiene pensado mejorar el proceso de elaboración de sus productos, con la adquisición de máquinas industriales, visicooler y mesones de acero, así como el remozamiento de su tienda física (compra de mesas y sillas para consumo, computador de venta, vitrina refrigerada) para una mejor entrega de servicio y atención.

¿Em qué consisten los premios?

Cabe destacar que los 200 emprendedores que ganaron Impulso Chileno recibirán financiamiento, de entre 3 y 5 millones de pesos; acompañamiento académico con clases dictadas por la Escuela de Administración de la Pontificia Universidad Católica de Chile y mentorías personalizadas, a cargo de Simón de Cirene.

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