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Macarena y David: pasión por la música desde Talca a España

Macarena Escobar y David Contreras, dos destacados músicos de Talca, unidos por el amor y la música acaban de regresar de España donde estuvieron perfeccionándose en la Universidad de Barcelona. Llegan con fuerza a compartir la experiencia con sus alumnos y amigos (por Mario Rodríguez Órdenes con fotografía de David Contreras Garrido)

Macarena y David son dos jóvenes que aman la música.

Macarena Escobar Alcázar y David Contreras Garrido son dos jóvenes que aman la música. Recientemente llegaron de España tras un fecundo periodo de perfeccionamiento en la Universidad de Barcelona. Contagia escuchar el arte de estos jóvenes. Por ejemplo, una versión coral de la cumbia “La Pollera Colorada”, donde participa Macarena en el coro Camerata vocal vox lumini, de Talca, dirigido por Isabel Fredes, es emocionante. En medio de su apretada agenda, Diario Talca conversó de sus planes.

En el año 2008 la joven Macarena conoce a un talentoso joven que provenía de Chillán. Se trata de David y su propósito era estudiar música en la Universidad de Talca. Tras conocer a Macarena inician una fecunda relación que se mantiene hasta ahora.

Macarena, ¿cómo fueron sus años de formación en el Colegio Montessori de Talca?

Qué difícil describir tantos años, hubo de todo, pero en general, fueron buenos años. Desde pequeña estuve involucrada en el mundo musical.  Participé en el coro del colegio, taller de teatro, estudiaba flauta traversa en el Conservatorio de la Universidad de Talca, estaba en la Orquesta Infantil y además en el coro de niños de la universidad. Con el tiempo el colegio me fue apoyando, y fue entendiendo la importancia de apoyar a sus diferentes estudiantes respetando sus diversos talentos”.

¿Alguna profesora que haya resultado decisiva?

Tengo muchos profesores que han influido en mí, pero creo que debo mencionar a tres que han marcado diferentes periodos en mi vida. En el colegio fue mi profesora de música María Cecilia Sepúlveda (tía Chichy), ella siempre me apoyó desde muy pequeña y me brindó seguridad para seguir el camino de la música, de forma paralela estaba la profesora Mirta Bustamante, que dirigía los coros en los que participaba. Viví muchas experiencias lindas, concursos corales, giras musicales, las cuales me fueron encantando y llevando al punto de querer dedicar mi vida a la dirección coral, específicamente coro de niños. En la universidad conocí al maestro Guillermo Cárdenas, él marcó musicalmente en mí, ser su corista era un gran honor, su musicalidad y hermoso repertorio que abordaba, hizo abrir mi mente hacia otros colores y repertorio en la música coral”.

¿Como fue la experiencia de participar en el Coro de Niños de la Universidad de Talca?

Fue una tremenda experiencia, estuve 10 años, aprendí muchísimo de la profesora Mirta Bustamante, pude viajar y conocer muchos coros, no sólo del país, también del extranjero. Siempre voy a recordar cuando participé en una de las Bienales de coros internacionales, festival que se organizaba en la ciudad de Viña del Mar, donde pude presenciar el concierto de un tremendo coro, ‘Carmina Slovenica’, de Eslovenia, un coro femenino, que interpretaban un repertorio muy complejo y a la vez hermoso. Ahí decidí que quería ser directora de coros, tenía 13 años; pero lo más importante de mi experiencia en el coro, fue forjar grandes amistades, es ahí donde conocí grandes amigas, además, cada vez que tenía un problema, el coro me renovaba y llenaba de felicidad”.

¿En qué momento se dio cuenta que su vida profesional estaría vinculada a la música?

“Lo sabía desde muy pequeña, siempre estuve rodeada de música, mis padres se conocieron en el ambiente artístico, ambos participaban del grupo Tanume de Curicó, mi mamá: Hilda Alcázar, curicana, bailaba y tocaba el arpa folclórica y mi papá: Rogelio Escobar, iquiqueño, bailaba en danzas de La Tirana, además de cantar y tocar quena. Ellos me cuentan que mi papá interpretaba melodías en la quena para que yo escuchara cuando estaba en el vientre de mi madre, entonces era imposible otro camino”.

A comienzos del siglo XXI, ¿cómo era el ambiente musical en Talca?

A inicios del siglo XXI ya estaba el Conservatorio de Música de la Universidad de Talca, que tenía variados elencos artísticos, también ya existían muchos coros de escolares, de un muy buen nivel. Creo que hubo un gran avance cuando se creó la carrera de interpretación y docencia musical el año 2004, esto convocó a muchos artistas dentro e incluso fuera de la región, los cuales enriquecieron la ciudad, además se crearon nuevos elencos de diversos géneros musicales, que actualmente representan a Talca”.

¿Dónde radica la fuerza de la experiencia musical en la vida?

Siento que radica en el compromiso, dedicación, constancia en hacer las cosas y buscar el crecimiento a diario, finalmente la experiencia musical se fortalece en la medida en que uno valore las cosas que aprende, con la gente, colegas, directores y amigos musicales con los que uno se relaciona a diario”.

¿En qué momento se debe cultivar el canto?

Desde la edad más temprana posible; se dice que los niños cantan antes de hablar, eso lo dice todo, el canto se puede cultivar desde muy pequeños, ya que este tiene efectos positivos físicos y psicológicos, cantar para aprender a hablar, cantar para aprender historias, los números, otro idioma, en fin, el cantar sirve de manera transversal, sin embargo, considero que la técnica vocal debe ser abordada de una forma más formal (como clases de canto individual), una vez que el niño o niña haya pasado por la muda vocal”.

¿Cómo fueron sus años de estudio en la Universidad de Talca?

Fueron hermosos años, aprendimos de grandes profesores e hicimos grandes amigos, que hasta ahora seguimos unidos en la música. La carrera de interpretación y docencia musical fue una muy buena oportunidad de especializarnos en un área musical, que en nuestro caso fue mención en canto y dirección coral, y además obtener la pedagogía. Durante los años de universidad aprendimos mucho, y pudimos participar de variadas producciones, además participamos de los elencos, con los cuales tuvimos la oportunidad de viajar en giras dentro y fuera del país. Lo otro importante, como dijimos anteriormente, fueron los lazos que se crearon, aún seguimos haciendo música con compañeros de la universidad, actualmente pertenecemos a la Camerata Vocal Vox Lumini de Talca, dirigida por una talentosa ex alumna de la universidad, Isabel Fredes, quien nos convocó para realizar esta agrupación, de carácter independiente y autogestionada,  con la cual hemos podido seguir creciendo en la música, representando a Chile en diferentes festivales de Latinoamérica, compartiendo el canto coral”.

David, ¿dónde fueron sus años de formación y cómo surge su interés en la música?

“Mi pasión y deseo por la música se inició en casa junto a mis padres y en la iglesia. Desde pequeño siempre estuve rodeado de música. Mi madre Marisol Garrido, integrante del coro de la iglesia, y mi padre Enrique Contreras, guitarrista y acordeonista, inspiraron mis primeros pasos en la música con sus ensayos y prácticas musicales en casa, así Dios fue poniendo a las personas correctas frente a mí, que me guiaron en el aprendizaje de diferentes instrumentos. Posteriormente obtuve una beca para entrar a estudiar guitarra clásica en la Escuela Artística Claudio Arrau León. Mi relación con la música durante el colegio siempre fue acompañada por el profesor de música León Ortiz Novoa, quien fuera un músico violinista, compositor excepcional y una persona muy admirada. Posteriormente comencé a estudiar piano y canto. Ambas disciplinas marcaron mi adolescencia de una manera muy fuerte. Durante los años 2007 y 2013 tuve la posibilidad de ser parte de Friendship International agrupación musical norteamericana con sede en Chile, que me permitió realizar dos giras a Estados Unidos”.

¿Cómo se acrecentó su mundo musical en la universidad de Talca?

Llegar a estudiar a la Universidad de Talca para mí fue un paso muy importante, ya que pude expandir mi aprendizaje musical y adquirir nuevas herramientas. Desde la adolescencia yo sabía que necesitaba aprender correctamente la formalidad de un músico y complementar mi formación de conservatorio. Tuve el honor de ser estudiante de grandes formadores como el director coral y maestro Guillermo Cárdenas, el profesor de piano y armonía Leonardo González, y muchos otros docentes que fueron parte de mi formación como músico. Pude participar en obras sinfónico corales y giras a festivales nacionales e internacionales”.

En general, ¿cómo aprecia el quehacer musical chileno en la actualidad?

Creo que, en general, Chile tiene muy buenos exponentes musicales en la actualidad. No solo a nivel de solistas, grupos o bandas musicales, sino también en los aspectos técnicos y tecnológicos dentro de la producción musical y audiovisual. Nos encontramos en una generación en donde la experiencia musical se ha enriquecido con la globalización”.

David, usted trabaja en proyectos de producción musical, ¿cómo es la experiencia con jóvenes en el ámbito de la música regional?

Mi experiencia con producciones musicales ha sido muy satisfactoria y de gran valor. He podido realizar grabaciones y arreglos musicales para jóvenes talentos, como también a agrupaciones de amplia trayectoria. Actualmente me encuentro produciendo un disco de artistas emergentes de solistas y grupos musicales de Talca, proyecto municipal que se gestiona a través de la Corporación Cultural Municipal, y que busca potenciar a talentos de la ciudad. Ha sido grandioso escuchar nuevos cantantes, instrumentistas, nuevas letras y propuestas musicales”.

Macarena, ¿cómo surge este viaje a Barcelona?

“El viaje surge como una necesidad de especializarnos y a la vez poder envolvernos en otra realidad y cultura, yo había tenido la oportunidad de especializarme en la Universidad Mayor de Santiago, realicé un Magíster en Artes Musicales con mención en Didáctica Musical, pero luego del pasar los años, nació la necesidad de estudiar y especializarse a David, su área de interés es la producción musical, y Barcelona, específicamente la Universidad de Barcelona, contaba con el programa de estudios que se adecuaba al perfil, por otro lado, yo también tenía muchos cursos de interés, puesto que Barcelona está muy a la vanguardia de la didáctica y la música en general. También sabíamos que teníamos grandes amigos que nos podrían guiar y acompañar durante nuestra estancia. Allá estaba mi amiga de infancia (del coro de niños) Maite Pizarro Granada y su pololo Diego Lorenzini, con ellos compartimos mucho y tuvimos lindas experiencias. El hecho de poder viajar y conseguir nuevas herramientas en el extranjero, fue algo que siempre quisimos y durante la pandemia David tuvo la oportunidad de realizar muchas producciones musicales. En consecuencia, el campo de trabajo se había expandido por lo que era el momento correcto de adquirir más herramientas, como las composiciones musicales para el cine y el video juego”.

¿Qué conocimientos adquirieron en el viaje?

Este viaje no solo fue un proceso formal de estudios, sino también de conocimientos culturales y sociales, nos insertamos en la vida cotidiana de Cataluña, que por lo demás es muy hermosa. Formamos lindos lazos con amigos catalanes, y también chilenos que viven en Barcelona. También fue maravilloso conocer ciudades de Cataluña, como Girona, Manresa, Sitges, Tarragona, solo por nombrar algunas. Las experiencias musicales también forman parte de aprendizajes adquiridos, como fue realizar conciertos junto a nuestro amigo Diego Lorenzini (Chile), Alejandra Gaviria (Colombia) y el estreno de la obra para piano y Cuarteto de Cuerdas ‘Alba’ (compuesta por David) que fue lanzada en la sala de conciertos de la SGAE en Barcelona, junto al Cuarteto Rashba quartet. Por el lado de Macarena, además, quedó seleccionada, tras una audición, para participar del reconocido Coro Bruckner Barcelona, en donde pudo interpretar un repertorio de gran nivel en el Petit Palau de la Música. Y por supuesto su curso de Music Trainer del Teatro Liceu en Barcelona y curso intensivo ‘Cuida, juega y educa con música’, basado en la metodología Dalcroze en la Escuela de Música Joan Llongueres”, precisa David.

Entiendo que están viendo la posibilidad de seguir un doctorado en España. ¿Es algo que se ve lejano?

Es algo que aún estamos pensando y viendo las posibilidades, no es nada concreto, pero nos encantaría, no tan solo por el estudio en sí, sino también por volver a Barcelona”.

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