26.7 C
Talca
InicioOpinión¿NADIE LE ENSEÑÓ QUE NO SE DEBE ESCUPIR AL CIELO? por Juan...

¿NADIE LE ENSEÑÓ QUE NO SE DEBE ESCUPIR AL CIELO? por Juan Carlos Pérez de La Maza

Todos, o casi, sabemos que no es una buena idea andar escupiendo hacia el cielo. La probabilidad de recibir de vuelta, y en la cara, aquello que lanzamos es demasiado alta. Por eso, cuando observamos que alguien hace carrera, precisamente, repartiendo desprecios, improperios y desdenes, sabemos que es probable que más temprano que tarde, se arrepienta y tenga que elogiar a aquellos de antes desairó y necesitar a esos que antes desdeñó.

¿Recuerda el Lector lo que decía el actual Mandatario cuando era un joven dirigente universitario? ¿Y cómo enfrentaba, afrontaba y afrentaba a Carabineros durante las movilizaciones, cuando era diputado del Frente Amplio? O, finalmente, ¿se acuerda Ud. lo que decía en la campaña presidencial (especialmente en la primera vuelta), acerca de los “nefastos 30 años de la Concertación”? Bueno, todo eso, y más, eran lanzamientos furibundos hacia el cielo, hechos con el ímpetu irreflexivo del fanatismo y arrogancia que le conocimos.

Hoy, cuando homenajea a Carabineros, cuando un día sí y otro también, debe declarar su plena confianza en las fuerzas de orden, cuando no deja pasar semana sin demostrar respaldo a la labor policial, cuando les aumenta partidas presupuestarias y recurre hasta a la colaboración de las Fuerzas Armadas para combatir la delincuencia desatada y la inmigración descontrolada, el Primer Mandatario está, nada más que recibiendo de vuelta aquello que lanzó. Y esta semana, seguro que, a contrapelo de su fuero interno, debió desdecirse una vez más, cuando la salud de la Ministra Uriarte aconsejó su reemplazo. La llegada al Ministerio Secretaría General de la Presidencia del, ahora, ex senador Álvaro Elizalde, una figura destacada de aquellos vilipendiados 30 años, es el mejor ejemplo de la imprudencia que señalábamos.

¿No es acaso el Ministro Elizalde un socialista “moderado”, a ojos de los exaltados miembros del Frente Amplio y de Apruebo Dignidad?  ¿No es el ahora Ministro un representante de todo aquello que enjuiciaba e impugnaba Gabriel Boric? La negociación, la tolerancia, el entender que el país no comienza hoy sino mucho antes, son actitudes y pensamientos de esa política tradicional que el Presidente repugnaba. Y que, ahora, simboliza el ministro encargado de las relaciones con el Congreso, otro símbolo de aquella política, quien habrá de asumir la improbable tarea de sacar adelante los proyectos legislativos que no avanzan.

Estoy de acuerdo con quienes se permiten dudar de estos cambios que, cada tanto, manifiesta el Presidente. Mudanzas que significan adorar lo que antes quemó y voltear las rotundas afirmaciones que, hace poco, adornaban su propaganda y sus discursos. Si bien todos tenemos el derecho de cambiar nuestras opiniones, y la firmeza nunca debe ser confundida con la tozudez, esos cambios serán legítimos en la medida en que sean sinceros y procedan de la genuina convicción de que, lo que antes se criticó y hasta repudió, hoy se valora y se promueve.  El problema es que, muchos, consideran que estas volteretas son circunstanciales, episódicas, de conveniencia estratégica. Y no obedecen a la madurez y reflexión que, sabemos, falta tanto en ciertas esferas gubernamentales.

Pero, dicho lo anterior, no nos cabe más que valorar este giro considerable hacia la moderación, después de tantos meses de maximalismo refundacional. La moderación, tantas veces fustigada por las mentes afiebradas, pareciera hacerse cargo nuevamente.  En los próximos meses veremos si, de verdad, esa impronta de prudencia y de buen juicio es la que se encargue de enmendar rumbos, dialogar sin exclusiones, discutir sin descalificaciones y pactar sin dobleces.

Y, por sobre todo, cabe esperar que el Primer mandatario haya aprendido la lección y no vuelva a la arrogancia que le vimos hace poco. La humildad de quien reconoce en el otro un poco de verdad, es preferible a la furibunda acción de lanzar al cielo críticas que, indefectiblemente, caerán sobre su rostro.

Juan Carlos Pérez de La Maza

Licenciado en Historia

Egresado de Derecho

Mantente Informado
11,071FansMe gusta
4,491SeguidoresSeguir
916SeguidoresSeguir
829SuscriptoresSuscribirte
Noticias Relacionadas