
¿Cuál es el contexto?
Este lunes 5 de enero se entregaron los resultados de la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES) para el proceso de admisión 2026 a la educación superior, una instancia que muchos estudiantes esperaron con ansias, al tratarse de un paso clave para su ingreso formal a la universidad.
¿Qué pasa en cuanto a resultados?
Si bien muchos lograron cumplir con sus expectativas, otros se enfrentaron a la decepción de no alcanzar los puntajes que esperaban, lo que puede generar frustración, dudas y replanteamientos sobre su futuro académico.
¿Cuál es la visión de un psicólogo?
Según explicó el psicólogo y director de la Escuela de Psicología de la Universidad UNIACC, Javier Piñeiro, “aceptar la situación es un paso clave para manejar la frustración. En muchos casos, la reacción inicial es buscar explicaciones externas, lo que puede impedir un análisis reflexivo. Tomarse el tiempo para asimilar el resultado permite luego enfocarse en mejorar. Además, es importante recordar que la PAES puede rendirse en otra fecha, lo que brinda una nueva oportunidad de preparación y mejora en las áreas necesarias”.
“Resignificar la experiencia puede ayudar a reducir la angustia. En lugar de ver el resultado como un fracaso definitivo, los estudiantes pueden aprovechar el tiempo para reflexionar sobre sus intereses y objetivos a futuro. Este periodo puede servir no solo para fortalecer conocimientos, sino también para replantear metas y caminos posibles, convirtiendo la experiencia en una oportunidad de crecimiento”, agregó.
¿Cuál es la clave?
En este sentido, Piñeiro aseguró que “más que ver un puntaje no esperado como un fracaso, se puede orientar la mirada hacia lo que falta mejorar y trabajar en un plan que permita obtener un mejor resultado. Replantear el camino no solo implica estudiar más, sino también identificar qué cambios en la metodología de aprendizaje pueden hacer la diferencia en un segundo intento”.
¿Cuál es la recomendación?
Un llamado que hace el especialista es trabajar en el autoconocimiento, y el primer paso es clarificar los objetivos personales.
“Si te interesa una carrera, contacta a alguien que la ejerza para entender qué habilidades necesitas desarrollar”, sugiere. También recomienda la indagación apreciativa, un ejercicio que permite reconocer los recursos propios y cómo los perciben los demás. “Hacer un ejercicio de espejo con alguien de confianza o listar fortalezas y debilidades puede ser útil para trazar un plan de mejora”, aseguró.








