
Una elección con voto obligatorio mantiene la incertidumbre hasta los días previos del proceso eleccionario y es difícil determinar el comportamiento de una cantidad de lectores significativa que tienden a tomar la decisión a pocos días u horas de ir a votar. Esto no implica que ellos no tengan una posición política respecto de los distintos candidatos ni menos que no tengan preferencias, lo que sucede es que evalúan hasta último momento lo que ellos consideran más conveniente para el país y su entorno.
En la actualidad tenemos un escenario electoral cuya probabilidad de resultado final es que los candidatos de oposición se terminen imponiendo a la candidata oficialista y, por lo tanto, la competencia se ha reducido a determinar quiénes pasarán a segunda vuelta.
Bajo todos los estudios que se han realizado hasta ahora pareciera haber solo una certeza: si la candidata Evelyn Matthei pasa a segunda vuelta sería la próxima presidenta de Chile, independiente cuál sea su adversario en dicha contienda.
Matthei destaca como la candidata con menor rechazo, lo que favorece sumar tanto a sus simpatizantes naturales como a quienes ven en ella la opción menos desfavorable frente al resto. Por ello, se posiciona claramente por encima de los demás postulantes.
La segunda mejor opción es el candidato José Antonio Kast, quién posee una base de apoyo, sostenible y quien en la elección anterior demostró que es capaz de aglutinar a la derecha frente a un adversario de izquierda. Aun cuando puede disminuir la proporción de votantes de otras candidaturas de derecha que estén dispuestos a darle su preferencia en segunda vuelta.
Gobernar es una tarea compleja, la cual requiere equipos competentes no solamente preparados en el aspecto técnico o profesional, sino también con conocimiento de las dinámicas del Estado, las cuales obviamente implican saberes complementarios a los que puede tener un profesional en el mundo privado.
No debemos olvidar que el gobierno es el administrador temporal del Estado, tiene un plazo fijado por ley que es su periodo presidencial y tiene contrapesos fuertes con los cuales debe acordar la manera de llevar adelante su programa y dar respuesta a las demandas de la población. Es por esto que quienes son parte del equipo de gobierno, han de contar habilidades de negociación política permanentes y de comunicación para que la ciudadanía entienda los beneficios de las medidas que se están adoptando. Mejor aún si saben el funcionamiento del aparato público para evitar la pérdida de tiempo que implica acomodarse a los cargos de responsabilidad política y de gestión pública.
Aldo Cassinelli Capurro
Director
Escuela de Gobierno
Universidad Autónoma de Chile









