¿Quiere saber lo que me dijeron las cartas del tarot? ¿Quiere saber cómo le irá a Kast? ¿Si va a subir el Rangers? ¿Quién se va a morir este año? ¿Quiere saber qué dice la carta del colgado? (por Rodrigo Contreras)

Boris Figueroa Cerpa me muestra la carta del ahorcado. Chuta, pienso, jodí. No tendré un buen 2026. En una de esas hasta me muero. Boris nota mi cara de incredulidad y me dice que tengo que cuidarme el pie, evitar cierta rigidez. Miro con mayor detalle la carta y observo que en realidad el hombre no cuelga del cuello sino de uno de sus pies. Entonces, entiendo, la carta no es del ahorcado sino del colgado. Uf, me salvé, repito mientras me despido de Boris en la videollamada. O sea que el ahorcado no tiene que ver con la muerte. Ya veremos.
Pero eso a usted le importa bien poco. Lo que usted quiere saber es si el 2026 le sobrará o faltará el dinero, cuánto durará la luna de miel de Kast, si el Rangers subirá por fin a primera, o si mejor esta vez no va a veranear a la laguna del Maule.
Boris no solo lee las cartas del tarot. Hace reiki, terapia del péndulo, flores chamánicas y constelación familiar. Saberes alternativos que ha estudiado y que desde hace cuatro años práctica y enseña en el Centro Holístico Kurama en Osorno. Es más, fabrica sus propios productos terapéuticos.
Ya, me dirá usted, por qué recurrir a un tarotista de Osorno. El asunto es que Boris es talquino, del barrio La Florida. Fue acá donde comenzó su interés por el tarot. Su mamá leía las cartas, hacía magia blanca y protecciones. Y su abuela era clarividente, médium y se comunicaba con los muertos. Un día su mamá le preguntó si quería conocer a sus abuelos que habían fallecido. Él le respondió, con apenas cinco años, que ya los conocía. A esa misma edad aprendió a leer el tarot. Boris también es espiritista y, al igual que su abuela, se comunica con los muertos.
Yo soy incrédulo. Nunca he recurrido al tarot. Me cuesta creer en lo que no veo. Hay cosas que no entiendo y me hago a veces un poco “caldo de cabeza”. Pero hasta ahí llego. Y resulta que hace algunas semanas, bajando la escalera, resbalo y me doblo el pie derecho. No me quebré la pata de pura suerte. Hasta hoy cojeo un poco. Y cuando Boris saca la carta del colgado y me dice lo de cuidarme el pie, no pude evitar sorprenderme. Ya sé, esto a usted no le interesa. Vamos a lo que vinimos.
Lo primero que le pregunto es cómo se viene el 2026 para Talca y los talquinos. Va ser un año tranquilo, con espacios para la familia, responde Boris mirando las cartas. Es probable que lo que está detenido se empiece a mover, dice. Puede que alguno de los emblemáticos proyectos de reconstrucción que se encuentran irremediablemente burocratizados se reactive. ¿La iglesia Corazón de María, las Concentradas, el Mercado?
Al consultarle por el nuevo gobierno que asumirá el 11 de marzo, vuelve a utilizar la palabra tranquilo. Me muestra la carta del rey del agua. La gente le va a dar el apoyo, interpreta. El primer año va a ser tranquilo, insiste, pero el segundo va a ser más movido, ahí empieza el conflicto, asegura con la carta cinco de fuego en la mano. La economía va a estar bien, con más trabajo, aunque no necesariamente mejores sueldos.
Y la naturaleza, ¿cómo se va a portar? Ya sabemos que somos un país de desastres naturales. Algo despertará, anuncia el nueve de aire. Boris advierte que pueden haber más sorpresas desagradables con fuego que con terremoto. ¿Incendios forestales? Más bien despertará una fuerza contenida y relacionada al fuego. ¿Un volcán? Por ahí va la cosa, admite.
Para los rojinegros el asunto no pinta bien. La interpretación parte sencilla. Dice que hay renovaciones, pero le pregunto derechamente por si el equipo sube o no a la primera división y la respuesta, con una carta del dos en la mesa, es que se mantendría en la “B”. Habrá conflicto, asegura, algo se va descubrir que no le gustará a los hinchas.
Le interrogo por si tendremos la muerte de algún personaje destacado en la región. A nivel local no se ve nada, pero a nivel nacional alguien conocido, un personaje de la política quizás, sufrirá un accidente automovilístico. Boris recuerda que a fines del 2023 le preguntaron algo similar y las cartas advirtieron de un accidente en el agua de un personaje importante. Y resultó que el Presidente Piñera falleció en febrero del 2024 pilotando su helicóptero en el lago Ranco. Hay que tenerle respeto a las cartas.
Una pincelada internacional. Trump se va a aprovechar de un país pequeño, cosa que no tiene nada de novedoso dado el historial de los gringos. Y Putin, aficionado a las ciencias ocultas, está protegido y será difícil que algo le afecte.
No pude evitar preguntarle, como buen periodista, por el futuro de los medios escritos, siempre luchando y acomodándose al desafío de lo digital. Las cartas del reino de la tierra y de la fuerza, explica Boris, hablan de empoderamiento y templanza. Interpreta que las cosas se van a equilibrar entre el papel y lo digital, que hay futuro para seguir disfrutando del tradicional diario.
Por último, le consulto por cómo se viene mi año 2026. Ya que estamos, digo. Me tocan las cartas siete de agua, rey de fuego, dos de fuego. Mucho fuego, pienso. Ardo de curiosidad. Primero, dice que soy un tipo súper mental, centrado y ordenado. Mmm…puede. Sin embargo, me acota, tienes que creer más en ti, creer más en tus posibilidades. Se viene un cierre de ciclo. Pero como eso a usted no le interesa, lo dejo ahí. A ver qué pasa. En una de esas…








