¿Cuál es el contexto?
Con un asombroso paisaje de alta montaña, el Valle de los Cóndores se ha transformado en un destino imperdible para los amantes de la naturaleza y para quienes practican la escalada. En este impresionante lugar, ubicado en la comuna de San Clemente en la región del Maule, avanza el trabajo de dos estudiantes de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Talca.
¿De qué se trata?
Se trata del proyecto de título de Diego Morales y Claudia Salas, quienes construirán un mirador que permitirá entregar educación ambiental, el cual contará con diversas estructuras y una pasarela para observar directamente el ecosistema. Además, las intervenciones apuntan, entre otros objetivos, a resguardar el microhábitat del sapito espinoso, especie del lugar que ha disminuido su población debido a las condiciones climáticas y el uso antrópico del territorio.
¿Qué dijo uno de los autores del del proyecto?
“Nosotros lo tratamos como un solo proyecto, formado por dos obras; la primera tiene la misión de recibir al visitante, entregarle información y una vista de todo lo que es el hábitat; y la segunda, tiene el objetivo de mediar entre las distintas especies que ahí coexisten para que no perjudiquen la especie del citado anfibio”, detalló Diego Morales.
¿En qué consiste?
El estudiante construirá una pasarela que permitirá cruzar en ese sector sin perturbar el hábitat, y que al mismo tiempo las personas que crucen puedan ver al sapito espinoso en el lugar. En tanto Claudia Salas desarrollará el mirador infográfico.
¿Cuál es el detalle del mirador?
“Los habitantes principales del Valle de los Cóndores, escaladores, gente que hace trekking y turistas van a este lugar y no saben que la especie está habitando ahí con ellos, entonces la idea es darle cierta altura a las personas para que puedan ver la totalidad del ecosistema de este sapito”, explicó la estudiante.
¿Cuál es la finalidad?
El propósito de las obras es proteger la biodiversidad de esta zona. El académico de la Escuela de Arquitectura de la UTalca, Eduardo Aguirre León, agregó que se trata de “dos intervenciones mínimas para poder controlar el acceso y conducir hacia la observación directa de esta especie en el área donde anida”.