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REBELIÓN DE LA MADRE por Franco Caballero Vásquez

Madre hay una sola, porque uno nace desde una sola fuente. Por eso “madre en tu día no dejamos de mandarte nuestro amor”, porque es el amor al nacimiento, amor a la vida que se retribuye en el ser madre. Y si bien existe el padre, con la materialización de todo lo que se capitaliza en el mundo actual se relaciona a este con lo patrimonial, patriarcal, como todo aquello que se posee y se apropia, en cambio la madre es diferente, es fundacional, es mayéutica: en tanto que permite el surgimiento de lo nuevo, la apertura de la novedad, de las ideas nunca dichas ni pensadas. La madre es revolucionaria, permite modificaciones y cambios.

De la mater viene conceptualmente la idea de matrimonio donde se unifica la vida de dos personas, a diferencia del patrimonio que corresponde a los bienes adquiridos o poseídos. La mater distintamente al pater conecta con la unión, con la naturaleza, al pensar en la unificación de la vida, reproduce la esencialidad de la existencia contraponiéndose al paradigma dominante de la subjetividad actual: la racionalidad.

La idea del padre de familia ejerciendo su mandato como figura racional en las vidas de los demás, sentado en el trono del puesto principal con el trozo de pollo más grande y sin la posibilidad de ser cuestionado, disminuyendo la personalidad de “su” mujer es un paradigma que se ha desinflado, pero que refleja muy bien la subjetividad dominante desde el siglo XVII en adelante: la razón, como única vía para alcanzar la verdad mediante el “insobornable” método científico. Esta es la crítica de Foucault en su ensayo “La vida: la experiencia y la ciencia”. El método de la ciencia ha sido construido, no ha sido descubierto, es un consenso de la inclinación por la razón, en desmedro por ejemplo de la imaginación, para establecer “discursos de verdades” antes que verdades en sí mismas. La evolución de la vida agrega, se rige más por los errores que por las condiciones de certeza. Los errores han determinado la historia del ser humano. La racionalidad occidental entonces, ha creado un relato acerca de la realidad. En terapia diríamos que la ciencia es la historia que nos hemos contado acerca de las cosas que nos ha llevado a padecer una ciencia de la salud propia de ese relato.

La ilustración del padre ha establecido un dominio que impone orden y narraciones que prefijan el caos, los cambios, el movimiento, la naturaleza. Sabemos que la vida es incontrolable, no se puede dictaminar como “el padre de familia” estableciendo órdenes de cómo debiesen ser las cosas, mientras la madre ha mirado resignada la palabra hegemónica de quien representa la razón como verdad validada. La madre por su parte atiende el caos, administra el movimiento, entiende el fluir de la vida y orienta los cauces. La madre deja ser a la vida, la observa y la dirige; el padre intenta poseer a la vida, intenta dominarla bajo su regla, bajo la razón que se ha impuesto desde la modernidad en adelante concentrando el poder y la norma.

Para Spinoza (el Tesla en la creación del Estado moderno contrario a Hobbes que sería Alba Edison) el conocimiento tenía tres niveles: el empírico, adquirido por los sentidos y la experiencia; el del método científico, por deducción, mediante análisis y juicio; y el de la intuición, en la cual la mente ordena los hechos a través de un marco unificador. La madre es la intuición, la madre es el matrimonio de las ideas y la epistemología de los saberes.

Si el paradigma racional del padre autoritario se desmantela se abre paso a la naturaleza que no captura la realidad, sino que la suelta, la permite y atiende. Para algunos teósofos Latinoamérica era la madre del mundo donde surgiría el dominio intuitivo, aunque decirlo así suene tan poco académico para los padres racionales que ante cualquier enunciado poco científico expresarán sus más entusiastas sospechas, sin embargo, a la madre sabiduría no le importa establecer verdades, antes bien se inclina por aceptar los defectos para articular las equivocaciones, el caos, la vida.

Franco Caballero Vásquez

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